La guerra en Medio Oriente, entre Estados Unidos e Irán, generará un costo adicional de 900 millones de dólares a la economía dominicana en su factura petrolera para el año 2026, además de empujar la inflación por encima del 5 % entre el segundo y tercer trimestre del año. La factura energética del país se prevé que alcance los 5,400 millones de dólares al cierre del año, lo que representa un aumento significativo en comparación con las proyecciones iniciales.
Desde abril, el conflicto ha impactado los precios de bienes y servicios, superando el rango establecido por las autoridades monetarias. Según las proyecciones del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), la inflación interanual se situará en 5.35 % entre abril y junio, y en 5.56 % entre julio y septiembre, con una expectativa de retorno al rango meta de 4.0 % ± 1.0 % para el cuarto trimestre, donde se prevé un promedio de 4.88 %.
Las estimaciones del BCRD consideran la estabilización del tránsito por el estrecho de Ormuz, que es crucial ya que por allí circula cerca del 20 % de la oferta petrolera mundial. Sin embargo, este tránsito ha sido interrumpido por el conflicto bélico, lo que complica aún más la situación económica.
En un artículo del BCRD titulado «República Dominicana ante un choque petrolero de naturaleza incierta», se menciona que se anticipa una normalización de las condiciones de oferta de crudo en el mediano plazo, especialmente con la estabilización del tránsito por esta vía marítima. El choque actual se considera transitorio, reflejado en la curva de futuros que muestra precios proyectados por debajo de 80 dólares por barril hacia diciembre de 2027.
El artículo también destaca que los choques de oferta en economías importadoras de petróleo presentan un dilema de política monetaria, ya que generan presiones inflacionarias y desaceleración económica al mismo tiempo. Un endurecimiento monetario para contener la inflación podría acentuar la desaceleración, con efectos limitados sobre los precios debido al carácter exógeno del choque.
La respuesta de política monetaria dependerá de la persistencia del choque. Si se considera transitorio, se justifica una postura neutral, sin inyecciones adicionales al sistema financiero, acompañada de una comunicación efectiva sobre el aumento inflacionario a corto plazo. En caso de que el choque sea persistente, se justificaría una postura más restrictiva.
El BCRD ha mantenido sin cambios su tasa de política monetaria (TPM) en este contexto de choque de oferta transitorio. Además, decidió posponer hasta enero de 2027 el retorno de los pagos de aproximadamente 46 mil millones de pesos correspondientes a facilidades de liquidez otorgadas a los intermediarios financieros, que vencían en junio de este año.
Por otro lado, el BCRD destacó que las presiones externas han sido parcialmente compensadas por fundamentos domésticos favorables, como las exportaciones de oro, que han ayudado a mitigar el aumento de la factura petrolera, con precios internacionales que superan los 4,800 dólares la onza troy. Asimismo, los ingresos por remesas alcanzaron 4,079.9 millones de dólares a abril, con un crecimiento interanual de 4.1 %, y la inversión extranjera directa totalizó 1,536.7 millones de dólares a marzo, con un crecimiento del 6.4 % interanual.
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