La marca estadounidense de ropa sostenible Everlane ha anunciado su adquisición por parte de la plataforma de moda rápida Shein, que tiene su sede principal en Singapur y su producción en Cantón, China. El acuerdo fue divulgado este viernes y busca expandir el alcance de Everlane en un entorno minorista competitivo.
Alfred Chang, consejero delegado de Everlane, aseguró en un comunicado que la empresa mantendrá su «marca independiente», así como sus «compromisos de sostenibilidad» y valores de calidad. La transacción se produce tras la venta de la participación mayoritaria de la firma de capital privado L Catterton por aproximadamente 100 millones de dólares, incluyendo una deuda de 90 millones.
En una nota interna dirigida a los empleados y obtenida por Vogue Business, Chang reconoció las críticas recibidas en la última semana y describió el proceso como «doloroso». A pesar de las preocupaciones, el CEO enfatizó que la unión con Shein busca mejorar la competitividad y aumentar la exposición global de Everlane.
Chang también destacó que continuará como CEO y que el equipo directivo se mantendrá, asegurando que seguirán operando con sus estándares de diseño y filosofía de marca intactos. La decisión responde a la creciente presión en el sector minorista, donde la rapidez de los cambios ha sido notable.
Shein, fundada por Xu Yangtian en Nanjing, China, se ha consolidado como uno de los tres mayores minoristas de moda a nivel mundial, operando en más de 160 países. Su modelo de negocio de «fast fashion» ha sido objeto de críticas y presión regulatoria en el extranjero, mientras que la empresa evalúa planes para una posible salida a bolsa en Londres o Hong Kong.
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