KANSAS CITY — El cerrador cubano Aroldis Chapman, de los Medias Rojas, alcanzó su salvamento número 379 en la MLB, posicionándose en el décimo lugar de la lista de todos los tiempos, tras sellar una victoria por 4-3 sobre los Reales. Este logro se suma a su reciente éxito en el que logró 378 salvamentos, consolidando su lugar entre los mejores relevistas de la historia del béisbol. Chapman expresó su orgullo por estar en este selecto grupo y destacó la importancia de la consistencia y el trabajo arduo a lo largo de su carrera.
En la lista de cerradores con más salvamentos, Chapman se encuentra detrás de leyendas como Mariano Rivera (652) y Trevor Hoffman (601). De los nueve relevistas que lo preceden, cinco están en el Salón de la Fama. Ante la pregunta de si podría alcanzar ese honor, Chapman comentó que su enfoque está en seguir jugando y rindiendo, dejando el futuro en manos de lo que logre en el campo.
Chapman, oriundo de Holguín, está a solo 10 ponches de superar a Hoyt Wilhelm como el relevista con más ponches de por vida, acumulando hasta ahora 1,354. Este dato resulta irónico, ya que Chapman es conocido por su velocidad, mientras que Wilhelm fue un lanzador de nudillos. El cubano se mostró optimista al respecto, atribuyendo su éxito a la consistencia y el trabajo duro.
A pesar de su edad, 38 años, Chapman continúa siendo un lanzador dominante. Desde el 26 de julio de 2025, ha convertido 27 oportunidades de salvamento, permitiendo cero carreras y solo tres hits en 25 entradas. Actualmente, comparte con Raisel Iglesias de Atlanta la racha activa de salvamentos más larga en las Grandes Ligas.
En la historia de los Medias Rojas, solo Tom Gordon y Koji Uehara han tenido rachas de salvamentos más largas que la de Chapman. Este rendimiento excepcional en su 17ma temporada ha llevado a muchos a preguntarse sobre su longevidad en el deporte. Chapman, sin embargo, se centra en su preparación y en mantenerse en forma, lo que considera clave para su éxito continuo.
El cerrador se dedica a entrenar intensamente antes de cada juego, asegurándose de estar siempre listo para actuar. “Me tomo muy en serio mis sesiones para soltar el brazo”, afirmó, enfatizando la importancia de la preparación en su carrera. Su compromiso con el ejercicio y la disciplina ha sido fundamental para evitar el desgaste que suele afectar a los jugadores en su etapa final.
Chapman no recuerda un momento específico en el que pensara que podría mantener su nivel de élite hasta esta etapa de su carrera. Para él, se trata de mantenerse sano y hacer lo que ama, lo que lo motiva a salir al montículo cada día. Con su enfoque en la preparación y la consistencia, sigue demostrando que aún tiene mucho que ofrecer en el béisbol profesional.
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