El grupo chií libanés Hizbulá criticó las sanciones impuestas por Estados Unidos a nueve de sus diputados y responsables, argumentando que buscan «fortalecer» a Israel en el contexto del conflicto entre ambos. Hizbulá considera que estas medidas son un intento de intimidar a la población libanesa para favorecer la agresión israelí.
El Departamento del Tesoro estadounidense anunció las sanciones este jueves, acusando a los funcionarios de obstaculizar el desarme de Hizbulá, un objetivo que comparten tanto Israel como el Gobierno del Líbano. Entre los sancionados se encuentran Ibrahim Mousaoui, Hasán Fadlala y Hussein al Hajj Hasán, quienes son diputados vinculados al bloque parlamentario de Hizbulá, Lealtad a la Resistencia.
Además, en la lista de sancionados figura Mohamad Fneish, exministro y líder de la formación, así como Ahmad Baalbaki y Abu Ahmad Safawi, responsables de seguridad del partido aliado de Hizbulá, Amal. Hizbulá argumentó que las sanciones son una respuesta a su rechazo a desarmar a la Resistencia y a su oposición a los proyectos que busca imponer el Gobierno estadounidense en favor de Israel.
El grupo libanés calificó las sanciones como una «medalla de honor» para los afectados, afirmando que no tendrán un impacto «práctico» en sus actividades. Esta situación se da en un momento en que se llevan a cabo diálogos entre Líbano e Israel, mediado por Washington, en busca de una solución negociada al conflicto.
Hizbulá no solo se opone a estas conversaciones, sino que también promueve un proceso de negociación «indirecto», evidenciando su desacuerdo con la forma en que se están llevando a cabo las discusiones. La tensión entre el grupo y las autoridades estadounidenses se intensifica en medio de un contexto regional complicado.

