Durante el 2025, se registraron en República Dominicana un total de 24,711 divorcios, lo que representa una disminución del 6.29% en comparación con el 2024, cuando se contabilizaron 26,369 casos. De estos, 8,459 parejas se separaron por incompatibilidad de caracteres, lo que equivale al 34.23%, mientras que el resto lo hizo por mutuo consentimiento.
Estos datos provienen del informe “Anuario de Estadísticas Vitales 2025” de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que fue publicado esta semana. La recopilación de información sobre divorcios se realiza en las Oficialías de Registro Civil para ofrecer una visión precisa de la frecuencia de disoluciones matrimoniales en el país.
Distribución geográfica de los divorcios
El Distrito Nacional lidera en el número de divorcios con 6,652 casos, lo que equivale a una tasa de 6.19 divorcios por cada mil habitantes. Le sigue Santiago de los Caballeros con 4,486 divorcios y una tasa de 4.16.
En un giro inesperado, La Vega ocupa el tercer lugar con 1,514 divorcios, seguida por Santo Domingo y Duarte con 984 y 924 respectivamente. También, Valverde y San Pedro de Macorís registraron más de 700 separaciones, con 738 y 793 casos.
Por otro lado, las provincias con menos divorcios son Elías Piña con 11, Pedernales con 32, y Independencia con 59 registros, entre otras.
Meses con mayor actividad
El mes de mayo fue el más activo en cuanto a registros de divorcios, con un total de 2,347 casos. Le siguen enero con 2,175, junio con 2,163 y julio con 2,087 registros.
El análisis de la tasa bruta de divorcialidad a nivel provincial muestra diferencias significativas en la intensidad de las disoluciones matrimoniales. El Distrito Nacional tiene la tasa más alta con 6.19 divorcios por cada mil habitantes, mientras que las tasas más bajas se observan en Elías Piña (0.17), Santo Domingo (0.48) y Pedernales (0.88).
La investigación de la ONE también revela que la evolución de los divorcios entre 2013 y 2025 muestra una tendencia general al aumento, con un crecimiento sostenido hasta 2019 y repuntes en 2021 y 2022. Sin embargo, en 2020 se observó una contracción del 51.93% en comparación con el año anterior, atribuida a factores coyunturales que limitaron la formalización de estos procesos.

