El senador Marco Rubio criticó a la OTAN por su falta de acción ante Irán, expresando que el presidente Donald Trump está “decepcionado” con los miembros de la alianza por no frenar el desarrollo de armas nucleares en Teherán. Rubio hizo estas declaraciones antes de abordar su vuelo en Miami, señalando que todos los países están de acuerdo en que Irán no debe tener estas armas, pero aún así no se toman medidas.
El senador también cuestionó la decisión del Gobierno español de prohibir el uso de bases militares en su territorio para que Estados Unidos pueda repostar aviones involucrados en operaciones contra Irán, lo que considera un ejemplo negativo de falta de compromiso dentro de la OTAN. “Si todos estos países están de acuerdo con nosotros, deberíamos hacer algo al respecto. Pero todos se esconden”, comentó Rubio.
Compromiso de la OTAN en duda
Rubio advirtió que Washington evaluará la utilidad estratégica de la OTAN si continúan las restricciones militares impuestas por algunos aliados. “La OTAN es buena para Estados Unidos porque nos proporciona bases en la región que nos permiten proyectar poder en caso de contingencia en Oriente Medio y otros lugares”, afirmó. Sin embargo, cuestionó: “Si países miembros como España nos niegan el uso de estas bases, ¿para qué seguimos en la OTAN?”
Los ministros de Exteriores de la OTAN se reunirán el jueves y viernes en Helsingborg para discutir el aumento del gasto militar y la estrategia de defensa de la alianza, en un contexto de crecientes tensiones por la guerra en Irán. Esta reunión también se verá influenciada por el anuncio de Trump de retirar 5,000 soldados estadounidenses de Alemania y suspender el despliegue de otros 4,000 efectivos en Polonia, decisiones que han generado inquietud en Europa.
Próxima cumbre de la OTAN
La próxima cumbre de líderes de la OTAN, programada para el 7 y 8 de julio en Ankara, se centrará en el aumento del gasto en defensa hasta el 5 % del PIB, una meta que Washington ha impulsado desde el año pasado. Las declaraciones de Rubio reflejan el creciente descontento de la administración Trump con varios aliados europeos, a quienes acusa de no involucrarse militarmente en el conflicto con Irán ni en la protección del estratégico estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo.

