El general estadounidense Alexus G. Grynkewich, comandante supremo aliado en Europa, afirmó este martes que la OTAN no tiene planes de intervención militar en el estrecho de Ormuz, ya que no ha habido una decisión política que lo justifique. Durante una rueda de prensa, Grynkewich explicó que cualquier planificación militar formal requiere una directiva del Consejo del Atlántico Norte, lo que implica que primero debe haber una orientación política.
Grynkewich subrayó que «no hay ninguna planificación todavía» y que las condiciones para una posible intervención son, en última instancia, una decisión política. La situación en Oriente Medio se mantiene tensa, y varios países, como Bélgica, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido, han enviado buques a la región para garantizar la libertad de navegación en aguas internacionales.
El general también destacó que la interrupción del flujo de petróleo por parte de Irán en el estrecho de Ormuz está afectando negativamente a las economías de los países aliados, lo que podría repercutir en su capacidad industrial militar a largo plazo. Además, mencionó que Irán y Rusia están intercambiando tecnología, lo que podría tener consecuencias militares.
Uno de los efectos de la guerra en Irán ha sido la retirada de los efectivos de la misión de asesoramiento de la OTAN en Irak, que ahora está bajo el mando del teniente general español Ramón Armada Vázquez. Grynkewich indicó que la OTAN ha pasado a una presencia de asesoramiento a distancia en Irak para ayudar a crear instituciones de seguridad más sostenibles y combatir el terrorismo.
El general expresó su satisfacción por la incorporación del teniente general Armada Vázquez al equipo, mientras se buscan oportunidades para regresar a una presencia de asesoramiento no bélica en Irak, una vez que las condiciones lo permitan. También mencionó que las operaciones en Ucrania y Oriente Medio están influyendo en la postura de la OTAN y en su preparación para el combate.
En relación a Ucrania, Grynkewich consideró fundamental el apoyo aliado a través de la lista de necesidades prioritarias (PURL), que permite a los aliados adquirir armas de EE. UU. para el país. Aseguró que todo lo financiado por los aliados está llegando a su destino, incluidos los misiles de interceptación de defensa aérea que son urgentes para Ucrania.
El general concluyó que invertir en Ucrania no solo protege a su población y defiende infraestructuras críticas, sino que también es una inversión en la seguridad europea.
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