Las solicitudes de reunificación familiar por parte de refugiados en España han aumentado más de tres veces, pasando de 886 en 2021 a 2,900 en 2025, la cifra más alta registrada hasta ahora, según datos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur). Este incremento refleja que la separación familiar es una realidad para miles de personas refugiadas en el país, pero también indica un mejor acceso a este derecho.
Los refugiados que logran reunirse con sus familiares en España provienen principalmente de Palestina (31 %), Afganistán (25 %), Somalia (18 %), Mali (8 %) y Siria (3 %), países afectados por conflictos prolongados y graves violaciones de derechos humanos. En muchos casos, estas personas permanecen en condiciones de extremo peligro, lo que añade angustia a una situación ya difícil.
Urgencia en la protección de la infancia
El 54 % de las solicitudes de reunificación familiar son presentadas por mujeres y el 48 % por menores, lo que resalta la necesidad de garantizar entornos familiares seguros para los niños refugiados. Esta situación cobra especial relevancia con la inminente implementación del Pacto Europeo de Migración y Asilo, que entrará en vigor el 12 de junio y establece garantías específicas para la infancia.
El tiempo promedio para resolver estos expedientes es de ocho meses, con una tendencia a la baja en comparación con años anteriores, lo que Acnur considera un avance positivo. Sin embargo, el organismo también señala que persisten múltiples obstáculos que enfrentan las personas que buscan acceder a este derecho.
Entre las dificultades se encuentran la falta de documentación que acredite los vínculos familiares, la imposibilidad de obtener documentos de viaje para los menores y la situación de familiares atrapados en países en conflicto. Además, hay trabas administrativas como la obtención de permisos de salida y la financiación de los billetes de avión, que deben realizarse en contextos complejos y peligrosos.
La portavoz de Acnur España, Paula Barrachina, mencionó el caso de Faisal, un joven afgano que llegó a España siendo menor de edad. Después de casi tres años separados de su familia, enfrentando largos trámites y costos elevados, finalmente lograron reunirse en el país. «Casos como este nos recuerdan que detrás de cada expediente hay familias que solo quieren volver a estar juntas», destacó Barrachina.
Acnur enfatizó que la reunificación familiar está reconocida en el derecho internacional y es fundamental para la integración efectiva de las personas refugiadas.
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