El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este jueves que no se extenderá el estado de excepción parcial en el país, que finaliza el 1 de junio, aunque indicó que podrían ser necesarias «nuevas operaciones especiales» que requerirían un «nuevo estado de emergencia». Noboa hizo estas declaraciones durante un evento en el Atlantic Council en Washington, donde se refirió a la situación de violencia en el país.
Desde 2024, Noboa ha decretado varios estados de excepción, adaptando su alcance según la situación, llegando en ocasiones a abarcar todo el territorio nacional. En abril, el mandatario impuso un nuevo estado de excepción que afecta a nueve de las 24 provincias del país y a cuatro municipios en otras tres provincias.
El objetivo de estas medidas, según Noboa, es enfrentar la creciente crisis de violencia criminal, que ha llevado a Ecuador a liderar la región en homicidios, con más de 50 por cada 100,000 habitantes en 2025. El presidente enfatizó que la lucha no es solo contra las pandillas, sino contra el narcoterrorismo, la minería ilegal y la trata de personas.
Durante su visita a Washington, Noboa destacó la colaboración con Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado, señalando que el 40 % de las drogas que salen de la región llegan a EE.UU. y otro 40 % a Europa. Afirmó que abordar el problema en su origen es más eficaz y seguro para ambas naciones.
El mandatario también se reunió con el vicepresidente estadounidense, JD Vance, para discutir la cooperación bilateral en el marco del Escudo de las Américas, una alianza creada este año para combatir el crimen organizado en la región. Sin embargo, Noboa ha enfrentado críticas por supuestas violaciones de derechos humanos en sus acciones contra el crimen en el norte del país.
Al ser cuestionado sobre estas acusaciones, Noboa defendió que sus acciones se basan en información de inteligencia y que no se ha comprobado que las personas abatidas fueran civiles sin vínculos con el narcoterrorismo. Además, negó ataques a civiles y embarcaciones de pesca, insistiendo en la dificultad de identificar a los «narcoterroristas».
Durante su estancia en Washington, Noboa ha sido objeto de protestas por su manejo de la crisis de seguridad en Ecuador. A pesar de la fuerte seguridad en el evento, un manifestante le gritó al finalizar la conversación, sosteniendo un cartel que decía: «En Ecuador desaparecen personas».

