En abril, periodistas dominicanos reflexionaron sobre la ética en su profesión durante diversas actividades educativas y foros, en medio de un ambiente saturado de ruido y desinformación. Este mes, que incluye el Día del Periodista y el Día del Locutor, se convirtió en un espacio para examinar la importancia de la comunicación responsable y el impacto del caos informativo en la democracia.
A lo largo de abril, se destacó la necesidad de mantener un enfoque crítico ante la dictadura del clic y el ruido que predomina en la comunicación actual. En talleres y encuentros, tanto estudiantes como profesionales veteranos expresaron su preocupación por la supervivencia de la ética en el periodismo, subrayando que cuando el periodismo pierde, la desinformación y el caos ganan.
Compromiso con la ética
Los participantes en las actividades mostraron un deseo de adquirir herramientas conceptuales que les permitan comunicar con propósito. Se discutió la importancia de la Inteligencia Artificial, enfatizando que la técnica sin ética puede llevar a resultados desastrosos, y que es fundamental rescatar el criterio en la producción de mensajes.
La labor pedagógica del mes reveló que, a pesar de la presencia de «opinólogos» que desacreditan la profesión, existen profesionales comprometidos que buscan agregar valor a la comunicación. Estos individuos, alejados del espectáculo mediático, se esfuerzan por ser una «voz que orienta» en lugar de un «eco que aturde».
Una de las conclusiones más relevantes fue la dualidad de la tecnología como aliada o amenaza. Aunque la IA puede redactar textos, no puede captar la esencia humana ni entender el sufrimiento de las personas, lo que resalta la importancia de la empatía en el periodismo.
El futuro del periodismo
El compromiso con la verdad y la calidad sigue siendo un camino para quienes ejercen el periodismo y la locución, creando valor profesional, social y económico. Sin embargo, no todos los que ejercen estos oficios comparten esta visión; hay quienes aún están en búsqueda de su propósito.
Finalmente, el balance de abril refleja que el ruido es efímero, mientras que la comunicación fundamentada y respetuosa perdura. La palabra con rigor y decencia es lo que realmente construye y define la esencia del periodismo en la sociedad.

