Estados Unidos está acelerando el desarrollo de una cadena de suministro de tierras raras, elementos clave para la fabricación de tecnología moderna y misiles, con el objetivo de reducir su dependencia de China. Este esfuerzo se enmarca en la agenda de la visita del expresidente Donald Trump a su homólogo chino, Xi Jinping.
Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos esenciales que se utilizan en productos desde televisores hasta misiles Tomahawk. Manhaz Khan, vicepresidente del Silverado Policy Accelerator, destacó que el conflicto en Oriente Medio resalta la importancia de estos minerales para las operaciones militares y los riesgos en la cadena de suministro.
El centro de estudios CSIS advirtió que restaurar el arsenal estadounidense llevará años, a pesar de que la producción de tierras raras en EE. UU. ha aumentado del 3% al 13% gracias a subvenciones e incentivos fiscales. Esta tendencia comenzó durante el mandato de Trump y continuó bajo la administración de Joe Biden.
Las tierras raras más utilizadas son el neodimio y el praseodimio, que se emplean en imanes permanentes, fundamentales para vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos. Además, el samario es clave en imanes valorados por la industria de defensa.
Hasta 2025, la única mina importante en EE. UU. será el yacimiento de Mountain Pass en California, operado por MP Materials. Recientemente, la minera Ramaco Resources abrió la Brook Mine en Wyoming, y se están desarrollando otros proyectos en Montana, Wyoming y Nebraska.
El reciclaje de tierras raras también es una prioridad para EE. UU., con empresas como REEcycle y Phoenix Tailings en la vanguardia. Además, el gobierno ha facilitado la adquisición del productor brasileño Serra Verde por USA Rare Earth, en la que tiene una participación del 10%.
A pesar de estos avances, China sigue dominando el sector, controlando el 91% de la producción mundial en 2025, según la Agencia Internacional de la Energía. Las autoridades chinas han restringido y luego suspendido la exportación de varios de estos elementos, utilizando su control como herramienta geopolítica.
Otros países como India, Japón y Francia también están intensificando sus esfuerzos para disminuir la dependencia de las tierras raras chinas. MP Materials, en la que el gobierno estadounidense posee un 15% de participación, comenzará pronto la separación de estos elementos en Mountain Pass.
La industria estadounidense está buscando innovar y no solo replicar lo que hace China, según John Maslin, director de Vulcan Elements. Estados Unidos ha firmado acuerdos con varios países productores, como Australia y Tailandia, en su camino hacia la autonomía en la producción y comercialización de imanes permanentes.

