El investigador francés Serge Morand advirtió que el contagio entre personas del hantavirus andino podría convertirse en el principal riesgo si no se controla rápidamente la transmisión. Morand, experto en zoonosis y director de investigación del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia, hizo esta declaración durante una entrevista desde Tailandia.
El científico enfatizó la importancia del aislamiento inmediato de los casos sospechosos y del monitoreo estricto de los contactos para evitar que el virus se adapte al organismo humano y aumente su capacidad de propagación. “Hay que seguir aislando cuando hay sospechas y controlar todos los casos contacto”, afirmó.
Medidas y vigilancia en Argentina
Morand valoró las acciones iniciales tomadas por las autoridades de España y la Organización Mundial de la Salud tras el brote en el crucero MV Hondius, pero subrayó la necesidad de rastrear el origen del contagio en Argentina. El país ya estaba bajo vigilancia sanitaria por casos previos de hantavirus andino, y ahora es crucial determinar la relación entre las cepas detectadas y cómo el brote afectó el entorno del crucero.
El investigador indicó que los roedores portadores del virus suelen habitar áreas rurales y no descartó que algunos pasajeros se hayan infectado durante excursiones en zonas naturales antes de embarcar. El hantavirus se transmite principalmente por contacto con orina, saliva o heces de ratones infectados, y el virus puede quedar en el aire al secarse estos residuos.
Riesgos y mortalidad
Aunque el hantavirus andino tiene una capacidad de transmisión menor que la del covid-19, Morand alertó que la situación podría cambiar si los contagios entre humanos continúan. “Si la transmisión entre personas aumenta, damos al virus la posibilidad de evolucionar”, advirtió, señalando el riesgo de una mutación que facilite un contagio masivo.
El experto también destacó que este virus es “más peligroso” que el coronavirus, ya que ataca directamente los pulmones y puede causar cuadros respiratorios severos. El epidemiólogo francés Antoine Flahault también encendió las alarmas, mencionando que la tasa de mortalidad del hantavirus andino oscila entre un 30 % y un 40 %.
El MV Hondius zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, con destino a Cabo Verde. Durante la travesía, se registró un brote de hantavirus que ha dejado al menos tres fallecidos hasta el momento.

