La nueva economía nocturna en Santo Domingo está en auge, impulsada por la necesidad de empresas y trabajadores de extender sus horarios laborales. Este fenómeno ha permitido que personas como Pedro Vásquez, un joven que trabaja desde las 9 de la mañana, aprovechen las mañanas para realizar diligencias personales y el transporte nocturno se adapte a quienes laboran en horarios no convencionales.
La conectividad digital y la pandemia del COVID-19 han transformado la jornada laboral, facilitando el teletrabajo y la implementación de múltiples turnos. Esto ha llevado a que sectores como el de servicios abran horarios que antes eran impensables, con supermercados y gimnasios operando hasta la medianoche o 24 horas al día.
Transporte nocturno y servicios extendidos
Desde enero, un corredor nocturno en la avenida John F. Kennedy ofrece transporte de 11 de la noche a 5 de la mañana, cobrando un pasaje de 45 pesos. William Pérez Figuereo, presidente de la Confederación Nacional de Transporte Unificado (CNTU), destaca que este servicio responde a la demanda de trabajadores nocturnos, como personal de hospitales y seguridad, que enfrentan dificultades para encontrar transporte a esas horas.
La necesidad de este transporte nocturno también se ha visto reflejada en solicitudes de rutas hacia zonas como la Zona Colonial, donde muchos trabajadores enfrentan complicaciones para regresar a casa tras sus turnos. La demanda ha sido tan alta que se han considerado nuevas rutas para satisfacer a quienes laboran en horarios extendidos.
Además, algunas sucursales de supermercados han ampliado sus horarios de cierre, adaptándose a las necesidades de los consumidores que solo pueden comprar por la noche. Luis Rincón, un trabajador que pasa el día en su empleo y entrena en el Centro Olímpico, valora esta flexibilidad, ya que le permite hacer sus compras después de su jornada.
Adaptación de servicios de salud y belleza
Los gimnasios también han aumentado su presencia, operando 24/7 para atender a quienes prefieren ejercitarse en horarios poco convencionales. La salud se adapta igualmente, con médicos como el ginecólogo Danny Núñez, que trabaja hasta las 9 de la noche, reflejando la necesidad de atención médica en horarios extendidos.
El Código de Trabajo en la República Dominicana regula el trabajo nocturno, estipulando un aumento salarial del 15% sobre la tarifa diurna y limitando las jornadas a un máximo de ocho horas diarias. Este marco legal busca proteger a los trabajadores que desempeñan sus funciones en horarios que tradicionalmente se consideraban fuera de lo habitual.
La economía nocturna en Santo Domingo se consolida como una respuesta a las nuevas dinámicas laborales, ofreciendo opciones que facilitan la vida de quienes deben adaptarse a un ritmo de trabajo diferente.
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