La alcaldesa de La Vega, Amparo Custodio, denunció la tala de árboles en la loma del Santo Cerro, acción que habría sido realizada sin la debida autorización, generando graves daños ecológicos y riesgos para las comunidades cercanas. Autoridades y residentes han expresado su preocupación por la alteración de cauces naturales y el impacto ambiental que esta intervención ha causado.
Custodio calificó la intervención como una “barbaridad” y un “ecocidio”, señalando que los trabajos de movimiento de tierra se llevaron a cabo sin permisos del Ayuntamiento ni del departamento de Planeamiento Urbano. “Esto es una irresponsabilidad de quien hizo eso. Yo espero que den la cara para venir a resolver el problema que han ocasionado”, expresó la alcaldesa.
La situación ha resultado en deslizamientos de lodo, caída de rocas y acumulación de escombros, lo que ha obligado al cabildo a intervenir de emergencia con equipos pesados para ayudar a los residentes de las comunidades en la parte baja de la montaña. “Llevamos varios días recogiendo escombros”, indicó Custodio.
Además de los daños ambientales, la alcaldesa enfatizó que los responsables de la tala ignoraron los procedimientos legales necesarios. “Todo ingeniero sabe que para cualquier proyecto debe agotar ese proceso”, afirmó, haciendo un llamado al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para que asuma su rol en la investigación del caso.
Representantes comunitarios de Carretera de Palma, Río Seco y otras áreas cercanas denunciaron que la tala y el uso de maquinaria pesada han modificado el curso natural de cañadas y drenajes, lo que ha provocado que el agua de lluvia fluya directamente hacia sus comunidades. Giralda Romero, vocero del movimiento comunitario, expresó que esta situación mantiene en preocupación a cientos de familias.
“Han tapado cauces naturales y ahora el agua baja directamente hacia nuestras comunidades. Cuando llueve arriba, los afectados somos nosotros”, afirmó Romero. Los residentes han solicitado apoyo de las autoridades para llevar a cabo una marcha pacífica el próximo 10 de mayo, que partirá desde el pie del Santo Cerro hasta la entrada de la antena del sector, en protesta por los daños ambientales ocasionados.

