Las vacunas han salvado al menos 154 millones de vidas en los últimos 50 años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que resalta su impacto en la salud pública global. A pesar de estos beneficios, existen barreras significativas que limitan su alcance, especialmente en países de ingresos medios y bajos.
Durante un taller internacional sobre vacunación, expertos señalaron que una de las principales dificultades es la percepción errónea sobre su valor. «Es cambiar esa idea de que la vacunación es un costo y es un gasto. Esto es una inversión», afirmó Juliana Villareal, directora global de asuntos públicos de Pfizer.
Villareal explicó que por cada dólar invertido en programas de vacunación se puede obtener un retorno de hasta 19 veces, considerando la reducción en hospitalizaciones, muertes y pérdidas de productividad. «Esto no solo está ayudando a un paciente en su vida, sino también a la economía de ese país», agregó.
A pesar de estas ventajas, la adopción de las vacunas enfrenta importantes obstáculos, como la desinformación que afecta la confianza de la población. «La desconfianza es una de las mayores barreras», advirtió Villareal, quien destacó que la mala comunicación y la circulación de información falsa han influido en la percepción pública.
Además, existen factores estructurales, como sistemas de salud con limitaciones de acceso y barreras económicas que dificultan que las vacunas lleguen a toda la población. Ante este panorama, la experta subrayó la necesidad de implementar estrategias integrales basadas en el modelo de las «5 A» de la vacunación.
Este enfoque incluye garantizar el acceso a las vacunas, su accesibilidad económica, la concientización de la población, la aceptación de los biológicos y, finalmente, la activación, es decir, que las personas efectivamente acudan a vacunarse. Durante el taller, varios expertos coincidieron en que superar estas barreras es clave para mejorar las coberturas y enfrentar enfermedades prevenibles.
La inmunización no solo reduce enfermedades y muertes, sino que también genera beneficios económicos significativos. «Tenemos que garantizar que la vacunación no solo sea un privilegio de algunos, sino un derecho de todos», insistió Villareal.
Las ausencias laborales asociadas a infecciones respiratorias son una de las principales causas de pérdida económica en los países. «La mayor causa de ausencias laborales son enfermedades respiratorias en el mundo», afirmó Villareal, mencionando virus como la influenza y el covid-19.
Las pérdidas por productividad asociadas a enfermedades prevenibles alcanzan cifras millonarias a nivel global, especialmente en adultos entre 50 y 64 años. Villareal enfatizó que la vacunación no solo reduce hospitalizaciones y muertes, sino que también contribuye a disminuir el ausentismo laboral.
Te puede interesar...
