La Federación Palestina de Fútbol (PFA) criticó la inacción de la FIFA ante Israel en un artículo titulado «Justicia perdida», publicado en su página web. La PFA cuestiona la decisión de la FIFA de no sancionar a Israel y el intento de su presidente, Gianni Infantino, de que los dirigentes israelí y palestino se dieran la mano recientemente.
El artículo, escrito por el periodista Safwan Abu Shanab, señala que el gesto de Infantino en el Congreso de la FIFA en Vancouver, el 30 de abril, fue una decepción para los palestinos. Afirma que la FIFA no ha tomado medidas prácticas para garantizar los derechos deportivos de los palestinos y que su enfoque se limitó a buscar una imagen de amistad entre los dirigentes.
Abu Shanab critica que nunca se había visto una iniciativa similar para crear una imagen de acercamiento entre dirigentes de países en conflicto, como en el caso de Rusia y Ucrania, donde se han aplicado estrictamente las leyes deportivas. En cambio, la PFA denuncia que la FIFA no actúa ante las violaciones contra el deporte palestino.
El artículo también menciona la negativa de Jibril Rajoub, presidente de la PFA, a aceptar la invitación de Infantino, argumentando que no se pueden ignorar las graves violaciones contra el deporte palestino. La FIFA, en su último Congreso, confirmó que no tomará medidas disciplinarias contra Israel, a pesar de la solicitud de la PFA por la participación de clubes israelíes en asentamientos ilegales en Cisjordania.
Rajoub cuestionó esta decisión y anunció que apelará al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), afirmando que Cisjordania no es territorio israelí según el derecho internacional. En sus declaraciones, enfatizó que la PFA no busca que la FIFA resuelva un conflicto político, sino que aplique sus propias normas en el fútbol.
El vicepresidente de la Asociación de Fútbol de Israel, Basim Sheikh Sulimán, destacó la inclusión de ciudadanos israelíes de origen árabe en el fútbol israelí durante el Congreso. Infantino, tras un diálogo con Rajoub, intentó sin éxito que ambos se dieran la mano en el escenario, reiterando que tanto israelíes como palestinos «tienen los mismos derechos».
Infantino concluyó su intervención instando a trabajar juntos para dar esperanza a la infancia, reflejando la complejidad del contexto en el que se desarrolla el fútbol en la región.

