Rusia anunció una tregua unilateral con Ucrania para el 8 y 9 de mayo, coincidiendo con las conmemoraciones de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial, y advirtió que lanzará un «ataque masivo con misiles» contra Kiev si Ucrania la viola. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, criticó la medida, calificándola de «no seria».
El ministerio de Defensa ruso comunicó que, según una decisión del presidente Vladimir Putin, se ha declarado un alto el fuego para esas fechas. Además, instó a la población civil de Kiev y a los empleados de misiones diplomáticas a abandonar la ciudad ante la posibilidad de represalias.
Reacciones y contexto del conflicto
Zelenski, en respuesta a la tregua, afirmó que no había recibido ninguna solicitud formal para un cese de hostilidades y que la declaración rusa no era creíble. En su mensaje, anunció un régimen de alto el fuego a partir de las 00:00 horas del 6 de mayo.
Mientras tanto, los ataques rusos continuaron, resultando en la muerte de nueve personas en diversas localidades de Ucrania. En la localidad de Merefa, cerca de Járkov, misiles rusos causaron la muerte de siete civiles y heridas a decenas más.
En otro ataque en Vilniansk, un matrimonio fue asesinado y su hijo resultó herido. En Rusia, un dron ucraniano impactó en un edificio de gran altura en Moscú, causando la muerte de un civil en la región de Bélgorod.
Situación territorial y militar
Un análisis reciente indica que Rusia perdió más territorio en abril del que ganó en Ucrania, lo que marca un cambio significativo en el conflicto. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, Moscú cedió el control de aproximadamente 120 kilómetros cuadrados entre marzo y abril.
A pesar de que los combates han alcanzado un estancamiento, los ataques mortales han continuado, especialmente mediante el uso de drones. Las fuerzas rusas han enfrentado problemas de comunicación y contraataques ucranianos que han permitido a Kiev lograr avances limitados en el sureste del país.
Actualmente, Rusia controla más del 19 % de Ucrania, mientras que alrededor del 7 % ya estaba bajo control ruso o de separatistas prorrusos antes de la invasión de 2022.

