El Gobierno dominicano, liderado por el presidente Luis Abinader, está revisando el presupuesto nacional y ajustando gastos ante las presiones inflacionarias y el elevado gasto fiscal en un año pre-electoral. Se busca generar una disponibilidad cercana a RD$40,000 millones respetando los compromisos ya formalizados, lo que implica que las apropiaciones presupuestarias no comprometidas serán sometidas a revisión y ajuste según las prioridades nacionales.
Entre las medidas anunciadas se contempla una reducción de los gastos operativos en diversas instituciones, limitaciones en la adquisición de vehículos, y ajustes en uniformes, viáticos y publicidad. Sin embargo, uno de los puntos más controversiales es la reducción del 50% del presupuesto destinado a los partidos políticos y la disminución de transferencias a organismos autónomos y empresas públicas que pueden generar sus propios recursos.
Estas acciones buscan fortalecer la capacidad de respuesta del Estado ante el contexto internacional y asegurar que los recursos públicos se concentren en proteger a los sectores más vulnerables. A pesar de esto, las deudas e intereses por préstamos siguen siendo una prioridad que no se puede modificar.
El anuncio de recompra de deuda futura por parte del Gobierno tiene como objetivo controlar los dólares financieros. Aunque esta medida puede parecer insuficiente a mediano plazo, ha permitido refinanciar casi todos los bonos denominados en dólares con vencimiento en 2026, mejorando así el perfil de vencimientos de deuda de la República.
La recompra de deuda externa, que supera los 700 millones de dólares, se realizó en un contexto donde el riesgo país ha disminuido significativamente. Esta operación incluyó un cupón de 7.05% con vencimiento en 2031 y otro de 13.7% a 10 años, indexado a pesos dominicanos.
Una de las estrategias para utilizar los títulos recomprados sería la contratación de un préstamo garantizado conocido como REPO, que proporcionaría liquidez al Gobierno para financiar sus necesidades de divisas durante el año. La continuidad de la tendencia a la baja del riesgo país será crucial para mejorar los términos financieros de esta operación.
Un informe del Centro de Estudios Independientes advierte que la industria dominicana enfrenta varios desafíos en los próximos meses, incluyendo el aumento del precio del petróleo, subsidios a la luz y la escasez de insumos para la producción. Esta situación se ha visto agravada por las restricciones a las importaciones desde Europa y China, en medio de un conflicto global que parece no tener fin.
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