El tránsito por el paso a desnivel de las avenidas Tiradentes y 27 de Febrero se vio afectado este sábado debido al cierre implementado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), que comenzó el viernes y se extenderá hasta el próximo lunes. Esta medida busca realizar trabajos de reforzamiento de muros en la zona, generando malestar entre conductores y choferes.
Desde la mañana del sábado, el MOPC aplicó la restricción, lo que provocó variaciones en el flujo vehicular; en algunos momentos la circulación se tornó pesada, mientras que en otros avanzaba con mayor rapidez. Estas avenidas son de las más transitadas de la capital, lo que complicó aún más la situación.
Organización del tránsito y recomendaciones
A pesar de las dificultades habituales que conllevan este tipo de cierres, el tránsito mostró signos de mejor organización gracias a un protocolo especial de manejo vehicular. Según informaciones preliminares del MOPC, el cierre del túnel, que inició el viernes a las 10:00 de la noche, se mantendrá hasta el lunes a las 4:00 de la madrugada, cuando se prevé su reapertura.
Agentes de la DIGESETT se mantuvieron en la intersección, dirigiendo el flujo y orientando a los conductores para minimizar los retrasos. Durante un recorrido realizado por un equipo de El Nacional, se observaron máquinas operadas por obreros trabajando en los muros del túnel, generando un fuerte ruido y una nube de concreto pulverizado que se movía con el viento.
Conductores consultados en la zona indicaron que, aunque se registraron congestiones en determinados momentos, la presencia activa de las autoridades ayudó a que la situación no se agravara. Algunos destacaron que en lapsos específicos el tránsito fluía de manera más ágil de lo esperado.
“Hay que aplaudir que están haciendo mejor las cosas. Trabajar de noche y días como sábado y domingo de menos tránsito es una buena medida y si sumado a eso se hace una logística, todo se hará mejor”, expresó Antoniano Guzmán, empresario.
Las autoridades recomendaron a los ciudadanos tomar rutas alternas y mantenerse atentos a las indicaciones oficiales para evitar contratiempos. Esta intervención forma parte de una programación técnica que se ejecuta en horario nocturno, con el objetivo de reducir el impacto en la movilidad diaria y garantizar condiciones seguras tanto para los conductores como para los equipos de trabajo en la vía.

