El abogado Hernani Aquino exigió un recorte del 80 por ciento al financiamiento del presupuesto que otorga el Estado al Partido Revolucionario Moderno (PRM). Esta solicitud surge tras la propuesta del Gobierno de reducir en un 50% los fondos asignados a los partidos políticos. La medida busca mitigar los efectos en la economía de la crisis global provocada por la guerra en Medio Oriente.
La propuesta del Gobierno fue calificada por el jurista como insuficiente y carente de equidad. Aquino considera que no toma en cuenta el peso y los beneficios diferenciados que recibe la organización que ostenta el poder. Esta crítica resalta la necesidad de un enfoque más justo en el manejo de los recursos públicos.
Propuesta de recorte del 80%
“Si el Gobierno realmente desea dar un ejemplo de sacrificio ante la crisis que afecta a las familias dominicanas, la reducción debió iniciar con un recorte del 80% al financiamiento que corresponde al partido de gobierno”, afirmó Aquino. Esta declaración subraya la necesidad de medidas más contundentes en tiempos de crisis. La voz del abogado se alza en un contexto donde la población busca respuestas efectivas a sus necesidades.
El abogado cuestionó la aplicación de un ajuste uniforme para todas las fuerzas políticas. Entiende que el partido que administra el Estado es el principal receptor de recursos y, por tanto, debería asumir una mayor carga en tiempos de austeridad. Esta postura refleja una preocupación por la equidad en la distribución de los fondos públicos.
“No es justo ni ético que se aplique un recorte uniforme cuando el partido que administra el Estado es el principal beneficiario de estos recursos”, insistió. Aquino advirtió que el país atraviesa un momento crítico, donde la población demanda señales claras de responsabilidad y coherencia por parte de sus autoridades. Este llamado a la acción resuena en un contexto de creciente preocupación social.
Demandas de responsabilidad y coherencia
El abogado instó a las autoridades a aplicar criterios de equidad y proporcionalidad en cualquier política de ajuste fiscal. Señaló que la credibilidad del discurso oficial depende de acciones concretas que reflejen un verdadero compromiso con la ciudadanía. Este enfoque es fundamental para restaurar la confianza en las instituciones.
“El pueblo dominicano espera coherencia entre el discurso de austeridad y las acciones concretas”, concluyó el jurista. La verdadera solidaridad con el país, según su perspectiva, comienza por reducir primero los privilegios de quienes tienen el poder. Esta afirmación pone de relieve la importancia de la justicia social en la gestión pública.
El planteamiento de Aquino reabre el debate sobre la distribución del financiamiento público a los partidos. Coloca en el centro de la discusión la necesidad de revisar los mecanismos de asignación en tiempos de crisis. Cada decisión fiscal tiene un impacto directo en la confianza ciudadana y en la estabilidad económica nacional.

