NAIROBI.- El Tribunal Superior de Kampala dictó este jueves una sentencia de muerte contra un hombre que, el pasado 2 de abril, asesinó a puñaladas a cuatro niños menores de tres años en un colegio de la capital de Uganda.
La jueza Alice Komuhangi Khaukha calificó este crimen como uno de los más atroces que se pueden imaginar.
Durante la lectura de la sentencia, la magistrada afirmó que el condenado, Okello Christopher Onyu, planeó y ejecutó el delito de manera meticulosa.
Atacó a niños indefensos que dependían de la protección de los adultos, masacrándolos a plena luz del día sin mostrar respeto por la vida humana.
La jueza también expresó su deseo de que Onyu mostrara algún tipo de arrepentimiento y se disculpara con las familias de las víctimas.
Sin embargo, lamentó que el condenado no hizo ninguna manifestación de remordimiento durante el juicio.
Onyu, quien posee nacionalidad estadounidense y ugandesa, fue responsable de la muerte de tres niños y una niña, identificados como Gideon Eteku, Keisha Agenorwoth Otim, Ignatius Sseruyange y Ryan Odeke.
Los hechos ocurrieron cuando Onyu ingresó a la escuela, se identificó como un padre y mantuvo una discusión con el administrador del centro.
Posteriormente, atacó a los menores con un arma blanca, provocando una tragedia en la comunidad.
Tras el ataque, los profesores activaron las alarmas y Onyu intentó escapar. Sin embargo, fue detenido por un guardia de seguridad de la cercana Iglesia Comunitaria de Ggaba, quien intervino en el momento adecuado.
La situación se tornó tensa cuando los vecinos, indignados por el crimen, intentaron linchar al sospechoso.
La Policía tuvo que intervenir para proteger a Onyu, trasladándolo a salvo en una furgoneta policial.
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