El toletero de los Gigantes, Rafael Devers, ha enfrentado un inicio complicado en la temporada 2026, pero se mantiene optimista sobre su capacidad para revertir la situación y recuperar el rendimiento que lo caracterizó en el pasado.
Desde su llegada a San Francisco en un traspaso significativo en junio del año anterior, las expectativas sobre su desempeño han sido altas, y Devers confía en que pronto volverá a ser el bateador de impacto que los Giants necesitan.
“Siempre me mantengo positivo”, expresó Devers en español el miércoles. “Siempre he dicho que sé qué tipo de jugador soy…
Sé quién soy. Sé lo que tengo que demostrar”. Sin embargo, su rendimiento actual es preocupante, ya que en sus primeros 29 juegos ha registrado un promedio de bateo de apenas .211 y un OPS de .548, junto con solo dos jonrones.
Desafíos en el rendimiento ofensivo
El inicio de temporada de Devers ha sido un reto, con un porcentaje de ponches del 30.8%, el más alto en sus diez años de carrera, y un porcentaje de bases por bolas del 5%, el más bajo.
Estas dificultades han contribuido a que la ofensiva de los Giants sea una de las más decepcionantes, promediando solo 3.34 carreras por juego, la cifra más baja en las Grandes Ligas.
La situación se hizo evidente en la reciente derrota por 7-0 ante los Phillies, donde el equipo solo logró conectar dos hits, marcando su sexta blanqueada de la temporada.
A pesar de los momentos de frustración, como cuando rompió un bate en un partido contra los Reds el 15 de abril, Devers asegura que no es su sentimiento predominante.
“¿Por qué debería estar frustrado?”, cuestionó. “Es mi trabajo. Siempre habrá altibajos. Son cosas que suceden a lo largo de la carrera de cualquier jugador”.
Ajustes y mejoras en el juego
Una de las preocupaciones más notables en el juego de Devers ha sido su incapacidad para conectar batazos sólidos contra las rectas, donde actualmente batea solo .267 con un porcentaje de slugging de .467 y una tasa de ponches del 46.7%.
Antes de esta temporada, su promedio de bateo contra esos lanzamientos era de .342 con un slugging de .664 y un porcentaje de ponches del 19.7%.
“Necesito hacer un ajuste”, admitió Devers, quien ha estado trabajando en la jaula todos los días para adaptarse a los lanzamientos que enfrenta.
El mánager de los Giants, Tony Vitello, ha notado cierta mejoría en el rendimiento de Devers, destacando un doble que conectó ante un lanzamiento sinker el domingo.
Vitello también mencionó que Devers podría estar poniendo “quizás demasiado peso en el swing”, pero confía en que el jugador encontrará su camino. “Creo que él se conoce mejor que nadie”, afirmó Vitello, quien subrayó que la reacción tranquila de Devers ante el desafío es un buen indicador de su capacidad para superar este bache.
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