Médicos Sin Fronteras (MSF) ha emitido una alerta sobre el deterioro grave de la situación humanitaria en Haití.
La organización ha instado a los responsables políticos de Estados Unidos a que amplíen las protecciones migratorias para los haitianos, en el contexto de un caso que se encuentra en el Tribunal Supremo sobre el Estatus de Protección Temporal (TPS).
La posible revocación del TPS por parte del Gobierno de Donald Trump podría establecer un precedente peligroso para todos los beneficiarios del programa.
MSF advierte que el aumento de la violencia de grupos armados y el colapso de servicios básicos hacen que el país no sea seguro para los retornos forzados.
La directora ejecutiva de MSF Estados Unidos, Tirana Hassan, señaló que Haití se ha convertido en un lugar mucho más peligroso para vivir y recibir atención médica.
Actualmente, más de 350,000 haitianos residen en Estados Unidos bajo el TPS, un programa que permite a ciudadanos de naciones afectadas por conflictos vivir y trabajar en el país.
Crisis de violencia y salud en Haití
La Administración estadounidense ha estado revisando el TPS y, en febrero, anunció el fin de la designación para Haití.
Sin embargo, varias decisiones judiciales han bloqueado temporalmente su aplicación, mientras el Tribunal Supremo examina el caso ‘Trump contra Miot’.
MSF y otras organizaciones han informado que, desde el aumento de la violencia a principios de 2024, seis de cada diez centros médicos en Puerto Príncipe han cerrado o funcionan solo parcialmente.
Muchos de estos centros han sido saqueados o enfrentan una grave escasez de suministros y personal.
Recientemente, se han registrado combates violentos en dos barrios de Puerto Príncipe, lo que ha obligado a cientos de familias a huir de sus hogares.
Davina Hayles, coordinadora general de MSF en Haití, explicó que su personal se ha visto atrapado en sus casas debido a los disparos, sin poder escapar.
Impacto en la población haitiana
Según datos de Naciones Unidas, más de 1,4 millones de personas han sido desplazadas por la violencia en Haití.
Estas personas han tenido que buscar refugio en otras áreas del país, enfrentando condiciones extremadamente difíciles.
Hassan enfatizó que devolver a los haitianos con TPS desde EE. UU. en contra de su voluntad solo agravaría la crisis.
La situación actual es intolerable y requiere una respuesta urgente por parte de los responsables políticos estadounidenses.

