Los Ángeles.- El Tribunal Supremo de EE.UU. evalúa este miércoles si el Gobierno de Donald Trump tiene la autoridad para revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS), que protege a cerca de 360.000 haitianos y sirios de la deportación.
Este caso podría establecer un precedente significativo para todos los beneficiarios de este programa migratorio.
Es la primera vez que la máxima corte del país escucha un caso relacionado con el TPS.
Este programa permite que extranjeros que no pueden regresar a sus países de origen debido a emergencias, como guerras o desastres naturales, obtengan un permiso de trabajo y protección contra la deportación.
Beneficiarios de Haití y Siria han llevado su caso a los tribunales. Jueces federales en el Distrito de Columbia y Nueva York han respaldado a los demandantes, argumentando que la administración de Trump ha violado la ley federal que regula las agencias administrativas.
Impacto en la comunidad migrante
La audiencia es considerada crucial, ya que, aunque el caso se centra en Siria y Haití, la decisión afectará a toda la comunidad con TPS.
José Palma, coordinador de la Alianza Nacional del TPS, enfatiza que el resultado impactará a todos los beneficiarios de este estatus migratorio.
En la actualidad, EE.UU. alberga aproximadamente 1,3 millones de inmigrantes de 17 países bajo el TPS, conocidos como ‘tepesianos’.
El Gobierno de Trump ha desmantelado varios de estos amparos, incluyendo el de los venezolanos, que también enfrentan desafíos legales.
Defensa del TPS y movilización de beneficiarios
Ahilan Arulanantham, codirector del Centro de Derecho y Política Migratoria de UCLA, sostiene que la administración actual ha socavado la ley que otorga el TPS.
Además, ha «demonizado» a los beneficiarios y atacado el programa, que ha sido utilizado por administraciones tanto republicanas como demócratas.
Más de 600 inmigrantes amparados por el TPS se han desplazado desde diversas partes del país para asistir a la audiencia.
Algunos ingresarán a la corte, mientras que otros se manifestarán afuera, mostrando su unidad en esta lucha.
Megan Hauptman, abogada del Proyecto Internacional de Asistencia a Refugiados, advierte que EE.UU. está en medio de una campaña para despojar de su estatus legal a quienes lo poseen.
La eliminación del TPS podría ser el mayor esfuerzo de «desdocumentación» en la historia del país.
Para Arulanantham, la pregunta que enfrenta la Corte Suprema es clara: ¿defenderá el Estado de derecho o permitirá que la administración Trump lo destruya?
Esta decisión podría tener repercusiones profundas en el futuro de la política migratoria en EE.UU.

