Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han decidido retirarse de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a partir del próximo 1 de mayo.
Esta decisión marca el fin de una relación de seis décadas con el organismo.
La OPEP, fundada en 1960, fue creada para contrarrestar el control de las grandes petroleras internacionales sobre el mercado del petróleo.
Su objetivo ha sido coordinar las políticas petroleras de sus miembros y proteger sus ingresos.
Actualmente, la OPEP está compuesta por 12 países, incluyendo a EAU, Argelia, Nigeria y Libia. La organización tiene su sede en Viena y ha estado realizando conferencias ministeriales de manera telemática en los últimos años.
Motivos de la Retirada
El Gobierno emiratí ha declarado que la decisión responde a intereses nacionales y al compromiso de satisfacer las necesidades del mercado en un contexto de volatilidad geopolítica en el golfo Pérsico.
El ministro de Energía, Suhail bin Mohamed Al Mazrouei, indicó que esta retirada refleja una evolución política alineada con los fundamentos del mercado a largo plazo.
La situación en la región se ha visto afectada por el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán.
En marzo, la producción de crudo de la OPEP cayó casi 8 millones de barriles diarios, un 27,5 % menos que en febrero, debido a los efectos del conflicto y el bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Impacto en el Mercado Energético
Con su salida de la OPEP, EAU ya no estará sujeto a las cuotas de producción impuestas por el grupo.
Esto podría permitir al país aumentar sus exportaciones y moderar los precios en un mercado ya tenso.
EAU, que produce actualmente unos 3,4 millones de barriles diarios y posee reservas de hasta 113.000 millones de barriles, continuará desempeñando un papel responsable en el suministro energético.
La retirada de EAU representa un desafío para Arabia Saudí, que ahora es el único país con capacidad notable para aumentar la producción dentro de la OPEP.
La cohesión del grupo podría verse afectada tras esta salida.
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