BEIRUT. – El alto el fuego entre Líbano e Israel enfrenta violaciones diarias que amenazan su estabilidad.
A casi dos semanas del acuerdo, la situación recuerda los conflictos posteriores a la guerra de 2024, generando preocupación sobre la duración de la tregua, prevista al menos hasta mediados de mayo.
Este lunes, el Ejército israelí llevó a cabo ataques en el oriental Valle de la Bekaa, marcando su primera acción fuera del sur del Líbano desde el inicio del cese de hostilidades el 17 de abril.
Esto se produce tras un fin de semana de escalada de violencia sin precedentes.
Desde el inicio de la tregua, se han registrado ataques diarios y demoliciones de viviendas en el sur del Líbano. Las tropas israelíes controlan la franja fronteriza y restringen el regreso de la población a más de 50 localidades.
Escalada de violencia y respuestas
La violencia ha ido en aumento, intensificándose este fin de semana. Israel ordenó atacar objetivos del grupo chií Hizbulá, lo que resultó en un récord de 14 muertos en el Líbano el domingo.
Hizbulá ha comenzado a responder a las acciones israelíes, afirmando que no aceptará un retorno al statu quo anterior al alto el fuego de 2024.
En ese entonces, Israel llevó a cabo ataques unilaterales en territorio libanés durante 15 meses.
Las acciones israelíes se han convertido en una nueva normalidad desde el cese de hostilidades.
Actualmente, Hizbulá ataca a las fuerzas israelíes que invaden su territorio, en un contexto de conflicto de baja intensidad.
Negociaciones estancadas y desafíos futuros
El alto el fuego fue acordado por los Gobiernos de Israel y Líbano con la mediación de Estados Unidos, pero sin la participación de Hizbulá.
Este grupo se opone a un diálogo directo y ha declarado que no reconocerá ningún acuerdo resultante de las negociaciones.
El secretario general de Hizbulá, Naim Qassem, afirmó que las negociaciones son irrelevantes para ellos y que continuarán su resistencia en defensa del Líbano. Hasta ahora, se han realizado dos reuniones a nivel de embajadores para establecer un alto el fuego más duradero.
El presidente libanés, Joseph Aoun, se ha negado a reunirse con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a menos que se retire del sur del Líbano. Mientras tanto, el desarme de Hizbulá sigue siendo un objetivo clave para Israel, aunque el Estado libanés no puede actuar sin arriesgar una guerra civil.
Te puede interesar...
