Los Houston Rockets han confirmado que su estrella Kevin Durant no jugará en el cuarto partido de la serie contra los Los Angeles Lakers.
Esta decisión se debe a una lesión que sufrió en el partido del martes por la noche.
Durant presenta una contusión ósea en su tobillo izquierdo, que ya había sufrido un esguince previamente.
Las pruebas realizadas indican que esta lesión podría mantenerlo fuera de las canchas entre dos y tres semanas durante la temporada regular.
A pesar de recibir tratamiento continuo para intentar regresar al juego, los médicos aún no le han dado el alta médica.
La situación se complicó tras el partido, donde la inflamación aumentó y afectó su movilidad.
Rehabilitación y participación en el equipo
Este domingo, Durant se presentó en las instalaciones de los Rockets para continuar con su rehabilitación.
Participó en sesiones de análisis de video y en reuniones con sus compañeros, manteniéndose activo dentro del equipo.
A lo largo del fin de semana, el jugador se ha involucrado en todas las actividades del equipo que no están directamente relacionadas con el baloncesto.
Su compromiso con el equipo es evidente, a pesar de la adversidad que enfrenta.
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