BUDAPEST.– El primer ministro saliente, Viktor Orbán, anunció este sábado que no ocupará su escaño en el nuevo Parlamento de Hungría, tras su derrota electoral del pasado 12 de abril.
Con esta decisión, pone fin a una presencia legislativa ininterrumpida desde 1990.
“Mi mandato es del partido Fidesz y he decidido devolverlo”, afirmó Orbán en un breve video difundido en Facebook, confirmando su salida del hemiciclo en un momento clave para la política húngara.
El mandatario saliente explicó que centrará sus esfuerzos en la “reorganización de las fuerzas nacionales”, alejándose de la actividad parlamentaria directa tras más de tres décadas de protagonismo político.
Transformación en Fidesz
Orbán hizo el anuncio tras una reunión de la junta directiva de Fidesz, donde insistió en la necesidad de una transformación profunda dentro del partido.
A pesar de su salida del Parlamento, la cúpula de la formación propuso que continúe como presidente.
El líder ultranacionalista aseguró estar “listo para la tarea”, condicionado a recibir el respaldo del congreso nacional que se celebrará en las próximas semanas.
Orbán apeló a la unidad histórica de su movimiento político, al que ha liderado durante casi cuatro décadas.
Las elecciones marcaron un giro decisivo en el panorama político del país. El partido Tisza, encabezado por Péter Magyar, logró una victoria contundente que puso fin al largo dominio de Orbán, quien gobernaba desde 2010.
El cambio de liderazgo
Tras el anuncio, Magyar criticó al líder saliente, afirmando que es “incapaz de asumir la responsabilidad de la derrota”, reflejando el tono de confrontación que marca la transición política.
La salida de Orbán cierra un ciclo de 36 años como diputado, iniciado tras las primeras elecciones libres celebradas en 1990, luego de la caída del Telón de Acero.
Su figura fue central en la evolución política del país durante ese periodo.
Se espera que el próximo 9 de mayo, durante la sesión constitutiva del nuevo Parlamento, Péter Magyar preste juramento como nuevo primer ministro, consolidando así el cambio de liderazgo en Hungría.

