Estados Unidos continúa con sus operaciones de intercepción de buques relacionados con Irán, en el marco del bloqueo naval establecido por el presidente Donald Trump.
Esta situación se da en un contexto de incertidumbre respecto a la posible reanudación de negociaciones entre ambos países.
El Comando Central de Estados Unidos anunció nuevas acciones en alta mar, que incluyen la detención de embarcaciones mercantes y petroleras.
Entre las intervenciones más destacadas se encuentra la del destructor USS Rafael Peralta, que interceptó un barco con bandera iraní en dirección a un puerto de Irán.
Según estimaciones de medios locales, al menos 29 embarcaciones han sido forzadas a detener su ruta desde el inicio del bloqueo el 13 de abril.
Además, se reporta la captura de un carguero iraní tras una operación que involucró el uso de fuerza.
Impacto del bloqueo naval
Las restricciones impuestas por Estados Unidos afectan hasta el 90 % del comercio marítimo iraní, lo que intensifica la presión económica sobre el país.
A pesar de que Trump anunció una extensión indefinida de un alto el fuego, condicionado a una propuesta de Teherán, las autoridades iraníes han rechazado esta oferta.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha descartado cualquier encuentro bilateral con Washington en este momento.
Esto genera dudas sobre el avance de un posible diálogo diplomático entre ambas naciones.
En paralelo, la Casa Blanca ha informado que los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner viajarán a Pakistán para participar en una nueva ronda de negociaciones, lo que podría abrir nuevas oportunidades en la relación entre Estados Unidos e Irán.
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