El economista y sociólogo dominicano Marino Auffant ha alertado sobre el riesgo de que la República Dominicana caiga en la «trampa de ingresos medios».
Este fenómeno ha afectado a diversas economías emergentes, y el país se encuentra en un momento crucial para su desarrollo.
En un informe del Atlantic Council, Auffant analiza los logros del país en las últimas décadas, pero también resalta las debilidades estructurales que podrían obstaculizar su avance hacia una economía de altos ingresos.
La República Dominicana ha mostrado un crecimiento sostenido y estabilidad macroeconómica, lo que la convierte en una de las economías más dinámicas de América Latina.
Sin embargo, estos logros no garantizan un desarrollo a largo plazo.
Desafíos del mercado laboral
Auffant señala que el mercado laboral presenta uno de los principales desafíos. La alta informalidad limita la productividad y restringe el acceso a la seguridad social, lo que afecta la movilidad económica de la población.
Esta dualidad entre formalidad e informalidad genera una segmentación persistente que debilita la cohesión social, lo que es un obstáculo para el progreso del país.
El modelo económico dominicano, que se basa en el turismo, las zonas francas y las remesas, ha sostenido el crecimiento.
Sin embargo, estos sectores tienen un límite en cuanto a la generación de valor y sofisticación productiva.
Propuestas de reformas estructurales
El informe propone una agenda de reformas estructurales centrada en tres ejes fundamentales. El primero es la educación, donde se debe mejorar la calidad del sistema educativo para responder a las demandas de una economía moderna.
El segundo eje es el fortalecimiento institucional, ya que existen debilidades en la capacidad del Estado para implementar políticas públicas efectivas.
Esto afecta el clima de inversión y la eficiencia del gasto público.
Por último, se menciona la política fiscal, donde la baja presión tributaria limita los recursos para financiar inversiones en áreas clave como infraestructura y educación.
Se sugiere una reforma fiscal que aumente la recaudación y mejore la calidad del gasto.
Auffant concluye que la República Dominicana ha superado una primera etapa de desarrollo, pero el desafío actual requiere transformaciones profundas en su estructura productiva.
Evitar caer en la trampa de ingresos medios dependerá de la capacidad del país para implementar reformas sostenidas y construir consensos políticos.
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