La reciente sucesión en el Colegio de Abogados de la República Dominicana, que llevó a Trajano Vidal Potentini a la presidencia en reemplazo de Miguel Alberto Surún Hernández, ha generado una serie de controversias.
Este cambio ha afectado a varios abogados, incluyendo a Lilia María Fernández León, Mariel María León Lebrón y Joel del Rosario Albuquerque, quienes enfrentan una situación difícil dentro del gremio.
La decisión del Tribunal Disciplinario del Colegio, que ha sido calificada como aberrante, tiene sus raíces en la composición actual de la Junta Directiva.
Se argumenta que esta situación es un reflejo de lo que se ha venido gestando desde la administración de Surún Hernández, quien ha sido criticado por su manejo del gremio y su defensa de intereses cuestionables.
El caso de la abogada Anibel González, quien fue víctima de violencia de género, es mencionado como un ejemplo de las irregularidades que han permeado el Colegio.
La defensa de su agresor por parte de Surún Hernández, utilizando al Colegio como plataforma, ha dejado una marca negativa en la percepción pública de la institución.
Controversias en la Junta Directiva
La actual Junta Directiva, encabezada por Potentini, está compuesta por muchos de los mismos miembros que apoyaron a Surún Hernández.
Esto ha llevado a cuestionamientos sobre la verdadera naturaleza del cambio y si realmente se busca una mejora en la gestión del Colegio de Abogados.
Un caso reciente que ha llamado la atención es el de Donni Mayobanex Santana Cuevas, quien fue liberado a pesar de haber sido condenado por incesto.
La noticia de su salida de prisión ha generado críticas, especialmente por su vinculación con el Colegio de Abogados, donde se le ha ofrecido un puesto como profesor.
La relación entre la Junta Directiva y casos de este tipo sugiere que el Colegio sigue protegiendo intereses cuestionables.
La situación de Fernández León, León Lebrón y del Rosario Albuquerque es vista como un reflejo de esta cultura de impunidad y favoritismo que persiste en la institución.
La defensa de los derechos
Los tres abogados mencionados enfrentan sanciones por cumplir con su deber profesional al defender a su clienta.
Esto ha suscitado preocupación entre los miembros del gremio, quienes ven en este caso un ataque directo a la defensa de los derechos y la ética profesional.
La condena a estos abogados se considera un acto que pone en riesgo la independencia y la integridad del ejercicio legal en el país.
La situación actual del Colegio de Abogados es un recordatorio de que aún queda un largo camino por recorrer para garantizar un ambiente justo y equitativo para todos sus miembros.
En conclusión, la sucesión en el Colegio de Abogados ha traído consigo no solo cambios en la dirección, sino también una serie de desafíos éticos y profesionales que deben ser abordados con urgencia para restaurar la confianza en la institución.

