El Mediterráneo central se mantiene como la ruta migratoria más peligrosa del mundo, con 1,330 muertes registradas en 2025.
Esta cifra representa más del 40 % del total de fallecimientos en intentos de llegar a Europa, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La ruta del Mediterráneo central fue seguida por la utilizada por refugiados rohingyás que intentan escapar de Birmania, donde se registraron 860 muertes.
Este último año fue el más mortal en esta ruta, mientras que en el Mediterráneo central se observó una disminución del 27 % en el número de fallecidos.
En términos globales, los cruces entre Afganistán e Irán causaron la muerte de 1,323 migrantes, convirtiéndose en la segunda ruta más letal.
Sin embargo, esta cifra es inferior a las 1,474 muertes registradas en 2024.
Desafíos en la verificación de datos
A pesar de la aparente disminución en las muertes, una experta de la OIM advirtió que esto podría deberse a la falta de información y dificultades para acceder a datos precisos.
Esto ha llevado a que muchas muertes no sean verificadas.
La OIM ha registrado casi 8,000 muertes, pero estima que hay otras 1,500 que no han podido ser confirmadas.
De estas, más del 40 % corresponden a personas que intentaban llegar a Europa.
La ruta atlántica desde África occidental, a través de las Islas Canarias, fue la segunda más mortal, con 1,172 migrantes fallecidos.
En el Mediterráneo oriental, se reportaron 374 muertes, un aumento del 91 %, mientras que en el Mediterráneo occidental se registraron 484 muertes, lo que representa una disminución del 15 %.
Aumento de llegadas desde Asia Pacífico
En 2025, el 30 % de las entradas irregulares a Europa provinieron de la región de Asia Pacífico, un aumento respecto al 20 % del año anterior.
Este flujo, que incluyó a más de 47,000 migrantes que llegaron por tierra y mar, se produjo a pesar de una disminución general de llegadas a Europa.
La OIM destacó que Bangladesh, Afganistán, Irán y Pakistán fueron los principales países de origen de los migrantes hacia Europa.
De estos, Bangladesh representó el 52 % de todas las llegadas desde la región.
Además, se estima que alrededor de 340,000 familiares han sido afectados por la pérdida de seres queridos en estas rutas migratorias.
A pesar de la disminución en algunas áreas, los datos indican que las rutas están cambiando y volviéndose más peligrosas.
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