ISLAMABAD. – La capital de Pakistán se encuentra en estado de alerta este lunes, con el cierre total de oficinas y escuelas en la zona diplomática.
Esta medida se toma en anticipación a una posible segunda ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, que aún espera la confirmación de Teherán a solo 48 horas de que expire la tregua regional.
Equipos de avanzada de Estados Unidos llegaron el domingo a la base aérea de Nur Khan, en Rawalpindi.
Sin embargo, la embajada iraní en Islamabad no ha emitido comentarios sobre la participación de sus negociadores en las conversaciones.
El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, se reunió hoy con la jefa de la misión de EE.
UU., Natalie Baker, para coordinar un dispositivo de seguridad que limita el movimiento en la «Zona Roja».
Este perímetro está protegido y alberga embajadas, sedes gubernamentales y residencias oficiales.
Medidas de seguridad y expectativas de diálogo
Las oficinas privadas, gubernamentales y los centros educativos de la zona permanecerán cerrados por orden administrativa.
Naqvi aseguró que se han implementado medidas especiales para los invitados, mientras que el hotel Serena, donde se realizó la primera ronda de negociaciones, se ha convertido en una fortaleza, restringiendo el acceso a los periodistas.
El clima de tensión se intensificó tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien advirtió sobre la destrucción de infraestructuras en Irán si no se llega a un acuerdo.
Esta situación se agrava después de que un destructor de EE. UU. abriera fuego y capturara un buque iraní en el estrecho de Ormuz.
Pakistán busca facilitar un diálogo que intente poner fin a un conflicto que comenzó el 28 de febrero, cuando EE.
UU. e Israel realizaron ataques contra objetivos iraníes. A pesar de que el negociador jefe de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, mencionó ciertos «progresos», también indicó que un acuerdo definitivo aún está «lejos».
Te puede interesar...
