¡Hola y bienvenido a esta guía completa sobre los verbos terminados en -ir! Si estás aprendiendo español, seguramente ya te has encontrado con ellos.
Son una parte fundamental y muy numerosa de nuestro idioma, y dominarlos te abrirá las puertas a una comunicación mucho más fluida y precisa.
Los verbos que finalizan en -ir pertenecen a lo que conocemos como la tercera conjugación, un grupo fascinante que incluye desde acciones cotidianas como vivir o escribir, hasta verbos más complejos como distribuir o persuadir.
En este artículo, vamos a explorar a fondo el universo de estos verbos. Desentrañaremos qué significa que pertenezcan a la tercera conjugación, entenderemos el rol crucial de su forma en infinitivo y te proporcionaremos una lista extensísima con más de cien ejemplos para que puedas ampliar tu vocabulario de manera significativa.
No te preocupes si al principio parecen muchos, la idea es que te familiarices con ellos y entiendas las reglas que los rigen.
¡Prepárate para sumergirte en el mundo de los verbos en -ir y llevar tu español al siguiente nivel!
La tercera conjugación y su modelo a seguir
En el idioma español, los verbos se clasifican en tres grandes grupos o conjugaciones, definidos por la terminación de su infinitivo.
La primera conjugación agrupa a los verbos terminados en -ar (como cantar), la segunda a los terminados en -er (como comer), y la tercera, que es la protagonista de nuestro artículo, reúne a todos los verbos con terminacion ir.
Esta clasificación es increíblemente útil porque nos da una pista sobre cómo se comportará el verbo al ser conjugado en diferentes tiempos y modos.
Para cada conjugación, existe un verbo que actúa como modelo, y todos los verbos regulares de ese grupo siguen su mismo patrón de terminaciones.
Para la tercera conjugación, el verbo modelo es partir. Esto significa que un verbo regular como vivir o subir tomará las mismas desinencias que partir.
Por ejemplo, así como decimos yo parto, diremos yo vivo y yo subo. De la misma manera, la forma nosotros partimos nos sirve de guía para formar nosotros vivimos y nosotros subimos.
Entender este sistema de modelos es un atajo fantástico para aprender a conjugar correctamente cientos de verbos sin tener que memorizarlos uno por uno.
Aunque el modelo de partir es la base, es importante saber que la tercera conjugación es también el hogar de muchos de los verbos irregulares más comunes del español, como sentir, dormir o el mismísimo verbo ir.
Estas irregularidades, que suelen ser cambios en la vocal de la raíz del verbo, le añaden un toque de desafío y riqueza al idioma.
Sin embargo, no hay que temerles, ya que incluso estas irregularidades suelen seguir patrones predecibles que, una vez aprendidos, se vuelven intuitivos.
El infinitivo: La forma pura del verbo
Cuando hablamos de un verbo terminado en -ir, como abrir, decidir o recibir, nos estamos refiriendo a su forma en infinitivo.
El infinitivo es, por así decirlo, el nombre del verbo, su estado más puro y básico.
Es la forma que encontrarás si buscas el verbo en un diccionario. Una característica esencial del infinitivo es que no está conjugado, lo que significa que no expresa por sí mismo ni tiempo (pasado, presente, futuro), ni modo (indicativo, subjuntivo), ni persona gramatical (yo, tú, él, etc.).
Simplemente nombra la acción o el estado.
Una de las particularidades más interesantes del infinitivo en español es que, dentro de una oración, a menudo no se comporta como un verbo, sino como un sustantivo masculino singular.
Pensemos en la frase Me gusta escribir. En este caso, escribir funciona exactamente igual que un sustantivo.
Podríamos reemplazarlo por el chocolate y la estructura de la oración sería la misma: Me gusta el chocolate.
Escribir es algo que me gusta. Lo mismo ocurre en oraciones como Vivir en el campo es mi sueño, donde vivir en el campo es el sujeto de la oración, el eso que es mi sueño.
Esta función de sustantivo permite que los infinitivos se usen en una gran variedad de construcciones gramaticales.
Es muy común encontrarlos después de preposiciones (Pienso en salir más tarde), después de otros verbos ya conjugados (Quiero decidir por mí mismo) o como el sujeto de una oración, como ya vimos.
Comprender este doble papel del infinitivo es clave para construir frases más complejas y naturales en español.
Verbos regulares terminados en -ir

Los verbos regulares son los mejores amigos de quien aprende un nuevo idioma, y la tercera conjugación tiene una buena cantidad de ellos.
Como mencionamos, estos verbos siguen fielmente el patrón de conjugación del verbo modelo partir, sin presentar alteraciones en su raíz.
Esto los hace predecibles y fáciles de conjugar una vez que has aprendido las terminaciones correspondientes.
Son la base sobre la que se construye el conocimiento de la conjugación.
Dentro de este grupo encontramos verbos de uso muy frecuente que describen todo tipo de acciones.
Por ejemplo, verbos como abrir, cubrir, subir y unir son regulares y se usan constantemente en la vida diaria.
Lo mismo sucede con verbos que expresan comunicación o acuerdo, como discutir, insistir o permitir.
Otros ejemplos incluyen añadir, que usamos al cocinar o al dar más información; aplaudir, para mostrar aprobación; o cumplir, fundamental para hablar de promesas y obligaciones.
La belleza de estos verbos reside en su simplicidad. Una vez que sabes conjugar partir en presente (parto, partes, parte, partimos, partís, parten), puedes aplicar esas mismas terminaciones a vivir (vivo, vives, vive, vivimos, vivís, viven) o a escribir (escribo, escribes, escribe, escribimos, escribís, escriben).
Esta regularidad te da la confianza para usar nuevos verbos que aprendas sin miedo a equivocarte, siempre que sepas que pertenecen a este grupo.
El desafío de los verbos irregulares
Así como hay un grupo de verbos regulares y predecibles, la tercera conjugación es también famosa por albergar una gran cantidad de verbos irregulares.
Estos son los que no siguen al pie de la letra el modelo de partir y presentan cambios, generalmente en las vocales de su raíz, en ciertas personas y tiempos verbales.
Aunque puedan parecer un obstáculo, son verbos de uso tan común que es imposible comunicarse eficazmente sin ellos.
Algunas de las irregularidades más típicas en los verbos terminados en -ir incluyen el cambio de e por ie (como en sentir: yo siento), el cambio de o por ue (como en dormir: yo duermo), y el cambio de e por i (como en pedir: yo pido).
Otros verbos como reír (yo río) o huir (yo huyo) presentan sus propias particularidades. El verbo ir es un caso aparte, siendo uno de los verbos más irregulares de todo el idioma (voy, vas, va, fui, era, etc.), demostrando que ser un verbo con ir no garantiza un comportamiento regular.
La clave para dominar estos verbos no es el pánico, sino la práctica y la identificación de patrones.
Muchos verbos siguen el mismo tipo de irregularidad. Por ejemplo, si aprendes a conjugar sentir, también sabrás conjugar mentir, herir o preferir.
Si dominas pedir, podrás conjugar sin problemas servir, repetir o vestir. Reconocer estas familias de irregularidades convierte un desafío abrumador en una tarea manejable y lógica.
Lista completa de verbos terminados en -ir

Ahora que hemos sentado las bases, es el momento de expandir nuestro vocabulario. A continuación, te presentamos una extensa selección de verbos terminados en -ir, presentados en párrafos para facilitar la lectura y asimilación.
Encontrarás desde los más básicos hasta algunos más específicos, lo que te dará un repertorio muy amplio para expresarte.
Comencemos con algunos de los más comunes y útiles: vivir, escribir, recibir, decidir, abrir, subir, salir, permitir, unir, cumplir, insistir, ocurrir, existir, añadir y discutir.
Continuamos con un grupo de verbos relacionados con la comunicación, la definición y la acción de transmitir.
Piensa en verbos como definir, describir, inscribir, transcribir, admitir, emitir, omitir, permitir, remitir, transmitir, exprimir y suprimir.
También en este grupo podemos incluir acciones como presidir, residir, coincidir, dividir, eludir, evadir, invadir y persuadir.
Cada uno de estos verbos con ir abre un nuevo abanico de posibilidades expresivas.
Hay un conjunto importante de verbos terminados en -uir que suelen compartir un patrón de conjugación irregular, como construir, destruir, instruir, distribuir, contribuir, atribuir, huir, incluir, excluir, concluir y disminuir.
Otros verbos de acción y percepción incluyen aplaudir, sacudir, fundir, confundir, difundir, prohibir, exhibir, inhibir, percibir y sucumbir.
No podemos olvidar los verbos que expresan sensaciones y sentimientos, muchos de los cuales son irregulares, como sentir, mentir, herir, preferir, advertir, divertir, consentir, presentir y referir.
También están los que terminan en -eír, como reír y sonreír, o los que siguen el patrón de pedir, como servir, repetir, competir, concebir, medir, vestir, rendir, seguir, conseguir y perseguir.
Dominar esta variedad de verbos es esencial para una comunicación rica y matizada.
Uso práctico en oraciones
Ver los verbos en una lista es útil, pero verlos en acción dentro de una oración es la mejor manera de entender su uso real.
El infinitivo de los verbos en -ir se utiliza constantemente en estructuras perifrásticas, que combinan un verbo conjugado con un infinitivo para expresar matices de tiempo, obligación o posibilidad.
Una de las más comunes es ir a + infinitivo para hablar del futuro cercano. Por ejemplo, en lugar de un futuro complejo, es muy natural decir Vamos a salir en diez minutos o Mañana voy a escribir el informe.
Otra estructura fundamental es tener que + infinitivo, que expresa una obligación o necesidad. Frases como Tenemos que decidir qué vamos a cenar o Tienes que subir por la escalera de la derecha son parte del habla cotidiana.
Del mismo modo, verbos modales como poder, deber o querer van seguidos de un infinitivo para indicar capacidad, recomendación o deseo.
Por ejemplo: ¿Puedes abrir la ventana, por favor?, Debes cumplir con tu palabra y Quiero vivir una gran aventura.
Finalmente, el infinitivo aparece con frecuencia después de preposiciones, conectando ideas y acciones. Por ejemplo, Me puse contento al recibir tu mensaje (después de la preposición implícita al, que es a+el).
Otros ejemplos claros son Estudio mucho para conseguir una beca o Se fue sin decir adiós.
Estas construcciones son la prueba de que el infinitivo es una herramienta gramatical increíblemente versátil y esencial en español.
10 oraciones en infinitivo ir
A continuación, te mostramos 10 oraciones que utilizan el infinitivo de los verbos terminados en -ir:
- Es importante decidir bien antes de actuar.
- Quiero vivir en una ciudad tranquila.
- Me gustaría salir a caminar esta tarde.
- Necesitamos subir al tren a las ocho.
- Es tiempo de abrir el regalo.
- Voy a recibir buenas noticias pronto.
- Decidí unir fuerzas con mis amigos.
- Tienes que cumplir con tus promesas.
- Es fundamental permitir que todos participen.
- Quiero seguir aprendiendo todos los días.
10 oraciones que terminen en ir
A continuación, te presentamos 10 oraciones que terminan en un verbo con -ir:
- Siempre me gusta escribir.
- Es esencial decidir con calma.
- Me encanta vivir en el campo.
- Es necesario salir más a menudo.
- Hay que unir esfuerzos para lograrlo.
- Espero recibir tu respuesta pronto.
- Me gustaría abrir un negocio.
- Es divertido subir montañas.
- Es importante permitir que todos hablen.
- Siempre quiero seguir aprendiendo.
Conclusión
A lo largo de esta guía, hemos viajado por el vasto y variado territorio de los verbos de la tercera conjugación.
Hemos visto que, aunque todos comparten la terminación -ir en su infinitivo, forman una familia diversa con miembros regulares, que siguen el patrón de partir, y miembros irregulares, que nos presentan desafíos interesantes pero superables.
Entender la diferencia entre ambos grupos es un paso crucial para ganar confianza y precisión en el uso del español.
Dominar el uso del infinitivo como nombre de la acción y su función sustantiva, así como su papel en construcciones verbales comunes, te permitirá construir frases más ricas y complejas.
La lista de más de cien verbos que hemos explorado es un punto de partida excelente para que enriquezcas tu léxico y te sientas cada vez más cómodo expresando todo tipo de ideas.
Recuerda que la clave, como en todo aprendizaje, es la práctica constante. ¡Sigue adelante, y no dejes de descubrir
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