El presidente de Líbano, Joseph Aoun, celebró el alto el fuego alcanzado recientemente, considerándolo un logro del pueblo libanés.
En un discurso dirigido a la nación, Aoun destacó que este acuerdo es el resultado de los sacrificios realizados por todos los ciudadanos.
Además, anunció que se inicia una nueva etapa enfocada en negociaciones que busquen acuerdos duraderos para asegurar la soberanía y unidad del país.
Aoun enfatizó que el alto el fuego es un reflejo de los esfuerzos colectivos y de la resistencia de quienes han enfrentado la adversidad en las zonas de conflicto.
Reconoció también el sufrimiento y las calumnias que ha enfrentado su gobierno desde el inicio de la ofensiva israelí en marzo.
Sin embargo, aseguró que no se han dejado intimidar por las críticas y que su postura se ha reafirmado con el tiempo.
El mandatario subrayó que las futuras negociaciones no implican debilidad ni concesiones, sino que surgen de la firmeza en la defensa de los derechos libaneses.
Aoun se comprometió a trabajar para poner fin a la agresión israelí y garantizar el retorno de los prisioneros y desplazados a sus hogares.
Compromiso con el pueblo libanés
En su discurso, Aoun expresó su misión de salvaguardar al país y a su población, manifestando su convicción de contar con el apoyo de los libaneses.
Reiteró que no permitirá más muertes de ciudadanos por intereses externos, recordando el alto costo humano de las recientes agresiones, que han dejado un saldo de 2.294 muertos y 7.544 heridos.
El presidente concluyó resaltando que la fortaleza de Líbano radica en la conciencia y unidad de su pueblo.
Aoun abogó por un país unificado bajo una sola Constitución y una sola fuerza armada, elementos esenciales para la estabilidad nacional.
En el contexto de estas declaraciones, Aoun también mencionó que las negociaciones directas con Israel son fundamentales para consolidar el alto el fuego.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se ha prohibido a Israel bombardear el Líbano como parte del acuerdo de alto el fuego de diez días, aunque advirtió que la campaña contra Hizbulá continúa.

