El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que espera alcanzar un acuerdo con Irán en un plazo de “uno o dos días”.
Esta iniciativa busca poner fin a las tensiones internacionales que han dominado las últimas semanas.
Trump afirmó que “los iraníes quieren reunirse” y que probablemente habrá una reunión este fin de semana.
Según el mandatario, se logrará un pacto que “garantizará la seguridad de Israel”, que se vería fortalecido tras el conflicto iniciado el 28 de febrero.
Estas declaraciones coinciden con el anuncio de Irán sobre la reapertura total del estrecho de Ormuz.
Sin embargo, Estados Unidos mantiene su postura de continuar con el bloqueo naval a embarcaciones iraníes hasta que se concrete un acuerdo definitivo.
Detalles del posible acuerdo
Según reportes de medios estadounidenses, Washington está considerando descongelar hasta 20.000 millones de dólares en activos iraníes.
A cambio, Teherán debería renunciar a sus reservas de uranio enriquecido, un tema delicado en las negociaciones.
El plan en discusión, mediado por Pakistán, también incluye una moratoria en el enriquecimiento de uranio por parte de Irán.
Esta medida busca reducir las tensiones nucleares en la región.
Es importante recordar que el 8 de abril, Estados Unidos, Israel e Irán acordaron un alto el fuego temporal, vigente hasta el 21 de abril.
Esto ha abierto una ventana diplomática para avanzar hacia un acuerdo más amplio.
Perspectivas futuras
Durante el fin de semana anterior, representantes de Washington y Teherán sostuvieron conversaciones en Islamabad, consideradas las de más alto nivel desde la revolución islámica de 1979.
Sin embargo, el encuentro no produjo resultados concretos.
Tras este intento fallido, Trump ordenó reforzar el bloqueo naval contra Irán, acusando al país de mantener sus ambiciones nucleares.
A pesar de esto, ha insinuado que podría haber una nueva ronda de negociaciones este fin de semana en Pakistán.
La comunidad internacional observa con atención la posibilidad de un acuerdo que podría redefinir el equilibrio geopolítico en Medio Oriente.
Sin embargo, analistas advierten que los desacuerdos estructurales entre ambas naciones siguen siendo un desafío clave para lograr una solución duradera.

