Un estudio realizado en Panamá ha encontrado que los árboles de los bosques tropicales están desarrollando raíces más largas y profundas como respuesta a la sequía.
La investigación, liderada por la Universidad Estatal de Colorado, indica que estos ecosistemas están reaccionando de manera inesperada ante la escasez de agua, aunque advierte que esta estrategia podría no ser sostenible a largo plazo.
El proyecto, denominado PARCHED, fue publicado en la revista científica New Phytologist y se llevó a cabo durante cinco años en cuatro áreas diferentes de bosques tropicales en Panamá.
Para simular un escenario de sequía continua, los investigadores instalaron techos transparentes que bloqueaban hasta un 70% de la lluvia y cavaron zanjas protegidas para restringir el acceso a fuentes externas de agua.
Este sistema permitió al equipo estudiar de manera controlada la respuesta de los árboles a la sequía.
Se tomaron muestras de suelo, se colocaron trampas de raíces y se utilizaron cámaras subterráneas para observar el crecimiento y la muerte de las raíces hasta una profundidad de 1.2 metros.
- La sequía reduce casi a la mitad el desarrollo de raíces superficiales.
- Los árboles envían raíces nuevas hacia capas más profundas del suelo donde todavía hay humedad.
- Las raíces superficiales sobrevivientes dependen más de hongos del suelo, conocidos como micorrizas, para absorber agua y nutrientes.
A pesar de estas adaptaciones, la investigadora principal, Daniela Cusack, advirtió que el estudio abarca un período relativamente corto para bosques que pueden vivir cientos de años.
No se sabe cuánto tiempo podrán mantener este esfuerzo sin sufrir daños significativos.
Los expertos también señalaron que muchas adaptaciones naturales requieren miles de años para desarrollarse, mientras que el cambio climático avanza a un ritmo mucho más rápido, poniendo en riesgo a especies que no logren adaptarse a tiempo.
El estudio resalta que los bosques tropicales almacenan grandes cantidades de carbono en el suelo, y cualquier alteración en sus raíces podría afectar este equilibrio.
Aunque las raíces profundas ofrecen una solución temporal, la pérdida de raíces superficiales podría reducir la capacidad del suelo para almacenar carbono.
En resumen, la investigación evidencia que los bosques tropicales están luchando por adaptarse a las condiciones cambiantes, pero también subraya los límites de esa resistencia frente al avance del cambio climático.
Te puede interesar...