El papa León XIV se reunió este viernes con el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, en un encuentro en el que recibió las llaves de Montevideo de manos del intendente de la capital, Mario Bergara. Durante la reunión, que duró aproximadamente 30 minutos, ambos intercambiaron opiniones sobre el mundo y sus vidas personales.
Orsi compartió anécdotas sobre su infancia y su experiencia al tomar la comunión, destacando la relevancia de la visita del papa para la autoestima del país. «Su mensaje es bastante rico», afirmó el presidente, refiriéndose a la dedicación de León XIV, quien a pesar de haber sido operado recientemente, decidió realizar el viaje.
Regalos y simbolismo
El encuentro tuvo lugar en el edificio ejecutivo José Artigas, frente a la Plaza Independencia. Antes de la reunión, Orsi obsequió al papa una manta artesanal de lana pura de merino, símbolo de la riqueza de la producción lanera y las tradiciones culturales de Uruguay. También le entregó un apero criollo, que representa la relación histórica del país con el caballo y la vida rural.
Este conjunto de regalos incluye varios elementos elaborados en cuero y lana, que reflejan la herencia artesanal del país. Por su parte, el papa regaló al mandatario uruguayo una carpeta con reproducciones facsimilares de grabados y un dibujo de la Basílica de San Pedro, que datan entre los siglos XVI y XVIII.
Estas imágenes ilustran la evolución arquitectónica de la Basílica y su entorno, según detalló el Vaticano. Tras finalizar la reunión, el papa se trasladó al Cabildo de Montevideo, donde recibió oficialmente las llaves de la ciudad de manos de Bergara.
En el libro de honor de la capital uruguaya, León XIV dejó un mensaje en el que encomienda a Dios a Montevideo y sus habitantes, deseando que su amor ilumine sus caminos y fomente la paz, la fraternidad y la esperanza entre ellos.

