Santiago Peña, economista y presidente de Paraguay, renunció a su cargo tras el escándalo financiero relacionado con el cierre del Ueno bank, que afecta millones de dólares del sistema de pensiones del país. Peña, de 47 años, presentó su dimisión este jueves después de perder el apoyo del Partido Colorado y ante la amenaza de un juicio político en el Congreso.
En un video publicado en la red social X, Peña expresó: «He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas». Su renuncia anticipa el fin de un mandato que debía concluir en 2028 y representa un golpe para el Partido Colorado, que ha gobernado Paraguay desde 1947, salvo entre 2008 y 2013.
Peña se unió al Partido Colorado en 2016, después de haber sido parte del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) en su juventud. Su carrera política despegó bajo el apoyo del expresidente Horacio Cartes, quien este jueves retiró su respaldo a Peña y apoyó el proceso de juicio político en su contra.
El exmandatario había sido ministro de Hacienda durante el gobierno de Cartes y se postuló a la presidencia en 2017, aunque perdió ante Mario Abdo Benítez. En diciembre de 2022, logró la candidatura presidencial del Partido Colorado y ganó las elecciones generales el 30 de abril de 2023 con el 42,74 % de los votos.
Peña, nacido el 16 de noviembre de 1978 en Asunción, se destacó por su juventud en la política. Estudió Economía en la Universidad Católica de Asunción y trabajó en el Banco Central de Paraguay antes de ser designado ministro de Hacienda en 2015. Su participación en el entorno financiero se volvió relevante durante la crisis de Ueno bank, donde fue accionista de Ueno Holding, un conglomerado vinculado a la entidad bancaria.
La crisis de Ueno bank llevó al Banco Central de Paraguay a ordenar su cierre tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del mínimo requerido. La entidad, que tenía cerca de tres millones de clientes, administraba aproximadamente 850 millones de dólares en fondos públicos, incluyendo recursos de pensiones y depósitos de empresas estatales.
Durante su mandato, Peña también fue criticado por sus frecuentes viajes oficiales, que la prensa local apodó «Santi Tour». Realizó más de 70 desplazamientos al exterior, promoviendo su objetivo de convertir a Paraguay en el país más desarrollado de Latinoamérica.
La renuncia de Peña marca un capítulo significativo en la política paraguaya, en medio de un contexto de crisis financiera que ha puesto en jaque la estabilidad del sistema de pensiones del país.

