El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, afirmó este miércoles que las deportaciones de migrantes seguirán, un día después de la derrota electoral del Partido Republicano, que enfrentó retrocesos significativos en unas elecciones marcadas por el descontento hacia la gestión del presidente Donald Trump.
Mullin publicó en su cuenta oficial de X que «las deportaciones continuarán», reafirmando así la postura del Gobierno en materia migratoria. Los resultados de las elecciones mostraron un retroceso para los republicanos en gran parte del país, con avances demócratas en territorios tradicionalmente conservadores.
Según análisis de medios locales, los republicanos perdieron terreno en el 99 % de aproximadamente 2.200 condados contabilizados en comparación con los resultados de Trump en las elecciones presidenciales de 2024, con retrocesos más marcados en condados de mayoría hispana.
A pesar de que la inmigración fue un tema central durante el mandato de Trump, encuestas de NBC revelaron que solo el 14 % de los votantes la consideró el principal problema del país, mientras que el 39 % mencionó la economía y el 32 % priorizó el estado de la democracia.
Entre quienes consideraron importante la política migratoria, el 44 % prefería la gestión republicana, frente al 41 % que se inclinaba por los demócratas. Sin embargo, entre los votantes latinos, el rechazo a las deportaciones fue más notable, con un 62 % opinando que el Gobierno estaba expulsando a demasiados inmigrantes en situación irregular, según una encuesta del Pew Research Center.
En cuanto a las cifras, el Instituto de Política Migratoria (MPI) estimó que las autoridades migratorias estadounidenses realizaron alrededor de 980.000 deportaciones entre el 20 de enero de 2025 y el 31 de julio de 2026. Se proyecta que la cifra alcanzará unas 660.000 deportaciones durante el año fiscal 2026, que finalizó el pasado 30 de septiembre.
Además, el MPI calculó que el 80 % de las deportaciones contabilizadas hasta julio correspondieron a personas sin antecedentes penales.

