Jacobo Bucaram, hijo del expresidente ecuatoriano Abdalá Bucaram, fue detenido este miércoles en Guayaquil y será enviado a Estados Unidos, donde es requerido por la justicia, según informó el ministro del Interior, John Reimberg.
La captura se realizó durante un operativo de la Policía ecuatoriana, que también arrestó a otras dos personas. Bucaram tiene una alerta roja de Interpol, un mecanismo internacional para localizar y solicitar la detención provisional de personas buscadas por las autoridades judiciales.
Detalles de la detención
Reimberg comunicó a través de redes sociales que los detenidos serán enviados a EE. UU. conforme al procedimiento legal correspondiente. Afirmó que «no hay privilegios, no hay intocables y no hay espacio para la impunidad», aunque no especificó los delitos que motivan la solicitud de extradición.
La detención de Jacobo Bucaram se produce casi dos meses después de que un tribunal ecuatoriano lo condenara a él y a su padre a nueve años y cuatro meses de prisión por delincuencia organizada. Esta condena está relacionada con la comercialización irregular de pruebas para detectar la covid-19.
La Fiscalía acusó a ambos de colaborar entre marzo y agosto de 2020 con una estructura delictiva que obtuvo beneficios económicos mediante la venta irregular de aproximadamente 21,000 pruebas diagnósticas y otros insumos médicos durante la emergencia sanitaria.
Los jueces aceptaron la tesis del Ministerio Público y dictaron la condena por su vinculación con las operaciones investigadas. Tras conocer la sentencia, Abdalá Bucaram calificó de «ridículo» el fallo y rechazó las acusaciones, argumentando que las operaciones comerciales cuestionadas eran un acuerdo entre particulares por un monto de 60,000 dólares.
La nueva detención de Jacobo Bucaram abre otro frente judicial para la familia del exmandatario, relacionado con un requerimiento de las autoridades estadounidenses, cuyo contenido no ha sido detallado públicamente por el ministro del Interior.

