La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) organizó el panel “Migraciones y movilidad laboral en el Caribe”, donde se presentaron hallazgos sobre la evolución de la industria azucarera moderna en la República Dominicana. La actividad forma parte del VIII Congreso Internacional de la Asociación de Historia Económica del Caribe (AHEC), que se lleva a cabo del 2 al 5 de noviembre en la Universidad Primada de América.
En el panel participaron Anthony Almonte, Apolinar García, Pridah Suero y Priscilla Varhoef, quienes analizaron los factores económicos, migratorios y políticos que transformaron la economía local, antes centrada en la ganadería y la pesca, en una industria azucarera moderna. Almonte destacó el papel del Gobierno dominicano en atraer capitales extranjeros mediante incentivos y exoneraciones fiscales, así como el acceso a tierras.
El ponente mencionó que las tierras baratas en San Pedro de Macorís facilitaron el surgimiento de más de 30 ingenios hacia 1882, convirtiendo a la provincia en un motor económico del país, conocido como la “Tacita de Oro”. Sin embargo, este crecimiento también resultó en el desplazamiento de campesinos locales y la transformación de antiguos propietarios en mano de obra asalariada.
García, por su parte, analizó los flujos migratorios relacionados con la industria azucarera, señalando que, aunque los inversionistas cubanos fueron pioneros, la mayoría de los inmigrantes provenían de España y las Antillas Menores, conocidos como cocolos, además de técnicos italianos y puertorriqueños.
Suero examinó las desigualdades en las relaciones laborales de la época, resaltando que los inversionistas y técnicos extranjeros disfrutaban de tratos preferenciales, mientras que los trabajadores del campo enfrentaban condiciones de vulnerabilidad económica y social. Agregó que tras la crisis azucarera de 1884, muchos inversionistas cubanos quebraron, lo que permitió la entrada del capital estadounidense en la industria durante el siglo XX.
Varhoef, al presentar las conclusiones del panel, subrayó que la participación del Estado dominicano, a través de concesiones y exoneraciones, fue clave para la consolidación de la industria azucarera moderna. Este proceso sentó las bases para la transformación económica de finales del siglo XIX y dejó una huella significativa en San Pedro de Macorís.
Con este panel, la UASD reafirma su compromiso con la investigación científica y el análisis de los procesos económicos y sociales que han influido en la formación de la sociedad dominicana.

