La NASA anunció que el telescopio espacial Swift caerá sin control a la Tierra este miércoles, tras casi 22 años de misión, aunque se espera que se desintegre casi por completo al atravesar la atmósfera. Los fragmentos que puedan sobrevivir caerán en una zona aún desconocida, que incluye el Caribe, Centroamérica y el norte de Suramérica, sin causar daños en la superficie.
La reentrada está programada para las 3:30 PM hora del este de EE.UU. (8:30 GMT), según la Fuerza Espacial de Estados Unidos, que ha establecido un margen de incertidumbre de once horas en sus últimos cálculos. La NASA indicó que los fragmentos que sobrevivan al paso por la atmósfera caerán en una franja intertropical entre los 20.6 grados de latitud norte y 20.6 grados de latitud sur.
A pesar de la caída incontrolada, la agencia espacial considera que el riesgo de que alguien sufra daños es «improbable», con una probabilidad de aproximadamente una entre 2,100. En agosto, la NASA confirmó que la reentrada sería incontrolada tras el fracaso de una misión robótica que intentaba capturar el telescopio y empujarlo hacia el espacio.
Lanzado en noviembre de 2004 para una misión inicial de dos años, el telescopio Swift ha observado más de 2,000 estallidos de rayos gamma y más de 1,400 supernovas, contribuyendo a alrededor de 7,000 artículos científicos. Su capacidad de reacción rápida le permitió captar en 2005 el resplandor de un estallido corto, apoyando la teoría de que estas explosiones provienen de la fusión de dos estrellas de neutrones.
El reingreso del telescopio es un proceso natural tras décadas de uso, dado que no fue equipado con dispositivos propulsores para mantener su órbita. Al finalizar su misión, el telescopio deja un archivo público de aproximadamente 12 terabytes, que incluye más de 1.5 millones de imágenes, y la NASA está buscando cómo sustituir su capacidad de respuesta ante fenómenos cósmicos.

