En noviembre, mes dedicado a la reflexión sobre la violencia contra las mujeres, se recuerda el feminicidio de Asia Mercedes Bastardo, ocurrido hace 30 años. Asia fue asesinada a balazos por su exesposo, Ramón Antonio Rodríguez Balbuena, un excabo de la Policía Nacional con un historial de violencia, quien luego se suicidó. Este caso marcó un punto de inflexión en la visibilización de la violencia machista como un problema estructural y cultural.
Antes de la ley 24-97, activistas feministas dominicanas comenzaron a escribir para exigir una fiscalización del sistema de justicia, denunciando abusos y la ineficiencia en la protección de los derechos de las mujeres. A través de columnas de opinión en la prensa, se buscaba alertar a la población sobre la violencia de género.
El 10 de octubre de 1993, Asia Mercedes fue víctima de un feminicidio que había sido precedido por un historial de violencia de su agresor. Rodríguez Balbuena había matado anteriormente al ingeniero geólogo alemán Rudolph Johan Gaube en marzo de 1990, pero recibió una polémica libertad provisional en 1994, lo que le permitió seguir hostigando a Asia hasta su muerte.
La historia de Asia Mercedes inspiró a muchas a alzar la voz y buscar un cambio en la narrativa mediática sobre la violencia de género. El 15 de octubre de 1996, se rescató su nombre de la indiferencia mediática, abriendo un espacio en la prensa nacional para que las mujeres pudieran contar sus propias historias y tragedias.
Este evento fue crucial para iniciar un debate sobre la violencia de género que había sido considerado un asunto «doméstico». La prensa, en particular El Nacional, se convirtió en pionera al abordar este tema como una cuestión urgente de derechos humanos y salud pública.
Al recordar a Asia Mercedes en este mes de noviembre, se conmemoran 30 años de un periodismo que busca construir conciencia y visibilizar la problemática de la violencia contra las mujeres en la sociedad dominicana.

