Superar la informalidad se ha convertido en una meta clave para la República Dominicana, involucrando tanto al Gobierno como al sector empresarial. Alcanzar este objetivo proporcionaría un sentido de orden institucional y permitiría tener una visión clara del tamaño de la economía nacional.
Además, esto ayudaría a entender el impacto fiscal y los niveles reales de la carga impositiva en el país. Las organizaciones que se formalicen tendrían una mejor comprensión de su patrimonio y del verdadero valor de su potencial económico en el mercado.
Asimismo, este cambio contribuiría a romper con la cultura de la informalidad, promoviendo el aprecio por el orden en el ámbito social. La formalización podría ser más accesible de lo que parece, generando efectos positivos significativos para el desarrollo del país.

