Familiares de dominicanos reclutados por Rusia para la guerra en Ucrania se reunieron este lunes con el embajador ruso en Santo Domingo, Alexey Victorovich Serendin, para exigir información sobre el regreso de sus seres queridos. La reunión tuvo lugar tras una vigilia de oración que los manifestantes habían convocado frente a la embajada.
Los familiares denunciaron que decenas de dominicanos firmaron contratos individuales para trabajar en Rusia sin conocer que esto implicaba ir a la guerra en Ucrania. Beatriz Melo, familiar de un reclutado, expresó su preocupación por su pariente, quien lleva más de dos meses en Rusia y recientemente informó que estaba preparado para el conflicto.
Melo aseguró que su familiar, Juan Ramírez, fue engañado para viajar a Rusia y que teme por su seguridad debido a las difíciles condiciones que enfrentan los reclutados. «Él tenía miedo porque pasan hambre y los maltratan, el frío los está matando», comentó.
La mujer hizo un llamado al presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, para que se pronuncie sobre la situación de los dominicanos en Ucrania. «No nos ha recibido», lamentó Melo, quien destacó que otros países han gestionado el regreso de sus ciudadanos.
El coordinador del Comité Dominicano de los Derechos Humanos en la Región Sur, Carlos Sánchez Díaz, quien asesora a los familiares, afirmó que alrededor de 150 dominicanos están combatiendo en la guerra, aunque más de cincuenta desean regresar al país. «Pedimos que el que quiera estar se esclarezca su situación», agregó.
El embajador ruso, por su parte, aseguró que «las puertas de la embajada siempre están abiertas» y defendió la transparencia de los contratos firmados por los dominicanos. Sin embargo, reconoció que hay interrogantes sobre cómo fueron atraídos a Rusia.
La embajada rusa mantiene contacto constante con la Cancillería dominicana, que ha enviado una delegación a Rusia para abordar la situación. El mes pasado, el Gobierno dominicano contrató asesoría legal en Rusia para evaluar la situación de sus ciudadanos y gestionó el regreso de cuatro dominicanos que decidieron no firmar el contrato con el Ministerio de Defensa ruso.

