Las protestas en Italia contra el aumento del costo de vida y el Gobierno de Giorgia Meloni, convocadas por la Unione Sindacale di Base, generaron tensiones en el centro de Roma este viernes, con enfrentamientos entre manifestantes y policías. La jornada de huelga, que se desarrolla en todo el país, incluyó el uso de cañones de agua y cargas policiales para dispersar a los asistentes que intentaban acercarse a sedes institucionales.
Durante la mañana, la capital vivió una marcha estudiantil y el inicio de una acampada frente al Coliseo, que se espera dure hasta el domingo. Sin embargo, la situación se complicó a media tarde cuando un grupo de manifestantes del barrio de Trastevere intentó superar un cordón policial para llegar al Parlamento italiano.
Las fuerzas del orden respondieron con escudos y realizaron varias cargas para dispersar a la multitud que se había congregado en el paso sobre el río Tíber. Según un balance provisional de las autoridades, ocho personas fueron retenidas para su identificación.
Para evitar que los manifestantes se acercaran a los centros de poder político, la policía bloqueó los accesos a la Piazza Colonna, donde se encuentra el Palacio Chigi, y a la Piazza di Montecitorio, sede de la Cámara de los Diputados. Los enfrentamientos se trasladaron luego a la ribera del Tíber y al barrio de Testaccio, donde algunos manifestantes lanzaron objetos contundentes y botellas contra los agentes.
Las protestas forman parte de una jornada de huelga convocada por la Unione Sindacale di Base, apoyada principalmente por estudiantes, trabajadores del sector público y organizaciones por el derecho a la vivienda. Según el sindicato, más de un millón y medio de personas participaron en las movilizaciones en todo el país.
En el ámbito educativo, el Ministerio de Educación y Mérito reportó que el seguimiento provisional de la huelga en los centros escolares fue del 7.57%, basado en datos del 54.73% de las instituciones contabilizadas hasta las 17:00 hora local. La jornada estuvo marcada por un fuerte despliegue de seguridad en la capital, en un contexto de tensión tras episodios violentos ocurridos el 17 y 18 de octubre en otras ciudades italianas.

