Los Cerveceros de Milwaukee se coronaron campeones de la Serie Mundial de las Grandes Ligas por primera vez en su historia, al vencer 1-4 a los Rays de Tampa Bay en el quinto partido, cerrando la serie 4-1. Este triunfo se produce tras 57 años de espera para conseguir el ansiado trofeo.
Milwaukee completó una temporada de ensueño, dominando la etapa regular y avanzando con fuerza en la postemporada, donde arrollaron a los Dodgers de Los Ángeles por 4-0 en la Serie de Campeonato. En el Tropicana Field, los Cerveceros contaron con el apoyo de los venezolanos Jackson Chourio y William Contreras, así como del lanzador Jacob Misiorowski y el destacado Cooper Pratt.
Pratt fue clave en el partido, impulsando dos carreras y anotando otra, mientras que Contreras conectó un doble decisivo. Misiorowski tuvo una actuación sobresaliente al mantener a Tampa Bay en cero durante cinco entradas y dos tercios. Trevor Megill se encargó de los últimos seis outs, asegurando el título a pesar de permitir una carrera en la novena entrada.
La ventaja de Milwaukee se estableció en la segunda entrada, cuando Pratt conectó un sencillo que permitió anotar a Brice Turang, aunque fue eliminado al intentar alcanzar la segunda base. Pratt logró su quinto imparable consecutivo en la Serie Mundial, alcanzando un récord para un novato al superar los cinco de Brian Doyle en 1978.
Tampa Bay, por su parte, no pudo hacer daño a Misiorowski, quien incluso rompió el bate de Yandy Díaz en la tercera entrada. A pesar de no acumular muchos ponches, Misiorowski permitió solo dos imparables y concedió una base por bolas en una actuación de 86 lanzamientos.
El golpe decisivo llegó en la sexta entrada, cuando Contreras conectó un potente doble que elevó la ventaja a 3-0. Pratt volvió a contribuir con un elevado de sacrificio que permitió a Contreras anotar y establecer el 4-0 en el marcador.
Los relevistas JoJo Romero y Abner Uribe mantuvieron la ventaja antes de que Megill asumiera el cierre del partido. Tampa Bay tuvo una última oportunidad en la novena entrada, cuando Liam Hicks conectó un doble y anotó gracias a un hit de Chandler Simpson, evitando la blanqueada y dejando el marcador 4-1.
Sin embargo, Megill completó el partido con tres ponches, cerrando así una noche histórica para los Cerveceros de Milwaukee, que finalmente lograron el título que tanto habían anhelado.

