El accidente ferroviario ocurrido este miércoles en España ha provocado un profundo dolor en el país, movilizando a miles de personas que guardaron un minuto de silencio en las puertas de ayuntamientos, culminando en aplausos en memoria de las víctimas. La tragedia tuvo lugar en la localidad de Urda, mientras los trenes accidentados se dirigían a Sevilla.
Según el Gobierno español, el incidente involucró a un tren Iryo con 147 pasajeros, incluido un bebé, que fue embestido por un tren de alta velocidad AVE con 378 pasajeros a bordo, resultando en varios vagones cayendo por un terraplén. El balance provisional indica que al menos 68 personas han muerto y más de un centenar han resultado heridas, de las cuales 56 ya han recibido el alta y 53 continúan en hospitales.
La Guardia Civil española intensificará durante la noche las labores de búsqueda en la zona del accidente, enfocándose en localizar y rescatar a posibles víctimas atrapadas en los vagones. Mientras tanto, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha instado a todos los ayuntamientos a recordar a las víctimas.
El silencio se sintió en diversas regiones, incluyendo Madrid, Cataluña, Andalucía, Castilla y León, Asturias, Canarias, Cantabria, Aragón y Galicia. En Santiago de Compostela, donde en 2013 ocurrió la tragedia de Angrois, el momento fue especialmente conmovedor.
La localidad de Adamuz, que aún recuerda el accidente ferroviario del 18 de enero en el que fallecieron 46 personas, también mostró una emotiva solidaridad. En Sevilla, alrededor de 300 personas se concentraron a las puertas del palacio de San Telmo para participar en el minuto de silencio.
En el lugar del siniestro, la portavoz de la Comandancia de la Guardia Civil de Toledo, Teresa Albacete, informó que maquinaria pesada está siendo utilizada para retirar los vagones y escombros. Además, los drones del Instituto Armado están operando con sensores térmicos para detectar posibles víctimas.
De cara a la jornada del jueves, Albacete aseguró que la Guardia Civil continuará trabajando hasta que toda la zona esté inspeccionada y se asegurará el área para permitir el acceso de guías caninos especializados en la localización de personas y restos biológicos.
Por otro lado, la jueza encargada de la investigación del accidente ha prohibido el acceso a personas no autorizadas en la zona del siniestro y la retirada de cualquier elemento, con el fin de preservar las evidencias y pruebas necesarias para la investigación.

