El suizo Stan Wawrinka anunció su retiro del tenis este martes a los 41 años, tras una carrera destacada en la que logró tres torneos de Grand Slam y se destacó a la sombra de leyendas como Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer. Junto a Andy Murray, es uno de los pocos jugadores que ha conseguido múltiples títulos en la era de este triunvirato.
Wawrinka, quien se coronó en Roland Garros en 2015, Australia en 2014 y US Open en 2016, expresó en 2015 que nunca imaginó tener una carrera de tal magnitud. A pesar de competir en un periodo dominado por Djokovic, Nadal y Federer, quienes ganaron 66 de los 83 torneos de Grand Slam entre 2003 y 2023, Wawrinka se destacó por su perseverancia.
El suizo, antiguo número 3 del mundo, enfrentó a estos gigantes con un balance desfavorable en sus enfrentamientos directos: 23 a 3 contra Federer, 19 a 3 contra Nadal y 21 a 6 contra Djokovic. Sin embargo, sus victorias sobre ellos fueron memorables, destacando su triunfo en cuartos de final contra Djokovic en Melbourne 2014 y en las finales de París 2015 y Nueva York 2016.
A pesar de no ser considerado un talento precoz como Federer, Wawrinka logró destacar gracias a su trabajo arduo. Su primer cuarto de final en un Grand Slam llegó en su sexta temporada como profesional, y su primera final en su 36ª participación, a casi 29 años. Su juego se caracterizaba por un potente revés a una mano y un primer saque formidable.
Wawrinka fue apodado «Stanimal» y «el Bisonte» por su estilo de juego y su físico robusto. Aunque durante mucho tiempo fue visto como «el suizo que pierde» en comparación con Federer, su victoria en el Abierto de Australia lo llevó a ser el número 1 de Suiza en el ranking ATP, aunque él mismo consideraba que Federer seguía siendo el mejor de la historia.
A pesar de algunos roces, especialmente en relación con la Copa Davis, donde Wawrinka expresó su frustración por la falta de compromiso de Federer, ambos lograron colaborar exitosamente. En 2008, se llevaron la medalla de oro en dobles en los Juegos Olímpicos de Pekín y, poco después, ganaron la Copa Davis en Lille ante 27,000 espectadores.
La carrera de Wawrinka es un testimonio de su dedicación y talento, dejando un legado importante en el tenis mundial.

